Arco Iris – Colores

Destellos cotidianos

Lunes 21 de noviembre de 2011                                                                   Prof. María Gloria Ladislao

EL ARCO IRIS

Tormenta previa

El arco iris es un fenómeno óptico y meteorológico, que se produce cuando los rayos del sol atraviesan pequeñas gotas de agua. Entonces, la luz se descompone en siete colores: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil y violeta. Es decir, los tres colores primarios, los tres secundarios y el añil. El rojo se ubica en la parte exterior y el violeta en la interior.

En las culturas americanas aparece en la bandera cuadriforme llamada “wiphala”.

En antiguas mitologías de la Medialuna fértil el arco iris representaba los instrumentos de guerra usados por los dioses en las batallas. El arco iris quedaba “colgado” en el cielo como símbolo de victoria. En la mitología Babilónica, Marduk colgaba el arco iris en el cielo después de haber vencido a Tiamat, la diosa de las aguas profundas. Algo de esta simbología aparece en la Biblia. La palabra hebrea “keshet” significa al mismo tiempo “arco de guerra” y “arcoiris”, pero como siempre, la Biblia ha asimilado ese material para darle un sentido más profundo. En el texto de Génesis, el arcoiris es un signo de la soberanía de Dios sobre el orden natural y también una señal permanente de su promesa. Es como si el arcoiris fuera un “ayuda memoria”: para Dios mismo, para recordarle su promesa, y para el hombre, para que recuerde la gracia de su Creador. (G. Plaut, The Tora, a modern commentary). Por otro lado, el arcoiris colgado del cielo no “apunta” hacia la tierra y sus habitantes.

8 Y Dios siguió diciendo a Noé y a sus hijos:

9 “Además, yo establezco mi alianza con ustedes, con sus descendientes, 10 y con todos los seres vivientes que están con ustedes: con los pájaros, el ganado y las fieras salvajes; con todos los animales que salieron del arca, en una palabra, con todos los seres vivientes que hay en la tierra. 11 Yo estableceré mi alianza con ustedes: los mortales ya no volverán a ser exterminados por las aguas del Diluvio, ni habrá otro Diluvio para devastar la tierra”.

12 Dios añadió:

“Este será el signo de la alianza que establezco con ustedes, y con todos los seres vivientes que los acompañan, para todos los tiempos futuros: 13 yo pongo mi arco en las nubes, como un signo de mi alianza con la tierra. 14 Cuando cubra de nubes la tierra y aparezca mi arco entre ellas, 15 me acordaré de mi alianza con ustedes y con todos los seres vivientes, y no volverán a precipitarse las aguas del Diluvio para destruir a los mortales. 16 Al aparecer mi arco en las nubes, yo lo veré y me acordaré de mi alianza eterna con todos los seres vivientes que hay sobre la tierra. 17 Este, dijo Dios a Noé, es el signo de la alianza que establecí con todos los mortales”. (Gén 9,8-17)

El diluvio es como una nueva creación, renacida de las aguas (cf. Génesis 1,1-3). El arco iris es símbolo de la ALIANZA entre Dios y la humanidad; incluye a todos los seres vivos. El autor sacerdotal, a quien pertenece este texto, desarrollará a lo largo de su obra el modo en que se concreta esta Alianza. En Génesis 17 aparece la Alianza con Abraham, con un signo visible: la circuncisión. Y en el Monte Sinaí, la Alianza que, por medio de Moisés, Dios realiza con todo el pueblo, tiene como claúsulas los diez mandamientos Ex 19-20).

Jesús retoma y renueva el concepto de Alianza, al hablar de la Nueva Alianza que se sella con su sangre:

19 Luego tomó el pan, dio gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: «Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía». 20 Después de la cena hizo lo mismo con la copa, diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza sellada con mi Sangre, que se derrama por ustedes. (Lc 22,19-20)

El arcoiris aparece también en la visión del trono de Dios que narra el profeta Ezequiel.

26 Encima de la plataforma que estaba sobre sus cabezas, había algo así como una piedra de zafiro, con figura de trono; y encima de esa especie de trono, en lo más alto, una figura con aspecto de hombre. 27 Entonces vi un fulgor como de electro, algo así como un fuego que lo rodeaba desde lo que parecía ser su cintura para abajo; vi algo así como un fuego y una claridad alrededor de él: 28 como el aspecto del arco que aparece en las nubes los días de lluvia, así era la claridad que lo rodeaba. Este era el aspecto, la semejanza de la gloria del Señor. Al verla, caí con el rostro en tierra y oí una voz que hablaba. (Ez 1,26-28)

La misma imagen utilizará el vidente del Apocalipsis:

1 Después tuve la siguiente visión: Había una puerta abierta en el cielo, y la voz que había escuchado antes, hablándome como una trompeta, me dijo: «Sube aquí, y te mostraré las cosas que deben suceder en seguida». 2 En ese mismo momento, fui arrebatado por el Espíritu y vi en el cielo un trono, en el cual alguien estaba sentado. 3 El que estaba sentado tenía el aspecto de una piedra de jaspe y de ágata. Rodeando el trono, vi un arco iris que tenía el aspecto de la esmeralda. (Ap 4,1-3)

 

EL COLOR BLANCO

Los colores, como elementos ópticos en un ambiente o celebración, pueden encender emociones, despertar alegría o entristecer el lugar.

Blanco es un color acromático, de claridad máxima y de oscuridad nula, que se percibe como consecuencia de la fotorrecepción de una luz intensa constituida por todas las longitudes de onda del espectro visible. Son sinónimos “leuco” (del griego leukós), albo (del latín albus). También puede usarse como sinónimo  cándido ( del latín candĭdus), ‘blanco, puro’, ‘sincero, honesto’. El blanco sugiere limpieza, y de allí su sentido simbólico de pureza, de lo no contaminado, no manchado.

Universalmente, es el color asociado a lo sagrado. Se lo vincula con la perfección, la pureza y lo absoluto; también con la sabiduría espiritual o “iluminación”. En la cultura grecorromana, es el color del planeta Venus.
En algunas regiones de Oriente, es el color del luto. Tradicionalmente las mortajas han sido blancas.
En Occidente, desde mediados del siglo XIX, es blanco el color de los vestidos de novia para simbolizar la pureza. En los vestidos de primera comunión de las niñas y la camisa blanca de los niños, se busca destacar la inocencia.

Algunas comparaciones son clásicas, por ejemplo “blanco como la lana” o “blanco como la nieve”. Ambas imágenes usa el profeta Isaías para hablar del perdón de los pecados.
18 Vengan, y discutamos
–dice el Señor–:
Aunque sus pecados sean
como la escarlata,
se volverán blancos como la nieve;
aunque sean rojos como la púrpura,
serán como la lana. (Is 1)

En la liturgia cristiana, es el color de los días de fiesta.

El blanco en la Biblia

En la Biblia, el blanco está asociado principalmente con la eternidad y la victoria. Puede representar la pureza en cuanto irradiación de la divinidad. Así Dios mismo en Dn 7,9, Jesús en la transfiguración Mt 7,12 y también los personajes celestiales que anuncian la resurrección: Mc 16,5; Jn 20,12; Hech 1,10.
Los cabellos blancos de Jesucristo son símbolo de eternidad: Ap 1,14.
Jesucristo triunfador monta un caballo blanco: Ap 19,14.

La victoria en el Apocalipsis

Los vencedores son los que permanecen fieles en medio de la persecución. Aunque aparentemente el Emperador es quien triunfa, ya que impone su ley de muerte y condena a los cristianos, son estos quienes en realidad obtienen la victoria sobre el mal. Ellos llegan a la gloria y están frente al trono de Dios:

4 Sin embargo, tienes todavía en Sardes algunas personas que no han manchado su ropa: ellas me acompañarán vestidas de blanco, porque lo han merecido. 5 El vencedor recibirá una vestidura blanca, nunca borraré su nombre del Libro de la Vida y confesaré su nombre delante de mi Padre y de sus Ángeles”. 6 El que pueda entender, que entienda lo que el Espíritu dice a las Iglesias». […] 18 Por eso, te aconsejo: cómprame oro purificado en el fuego para enriquecerte, vestidos blancos para revestirte y cubrir tu vergonzosa desnudez, y un colirio para ungir tus ojos y recobrar la vista. (Ap 3)

Rodeando el trono, vi un arco iris que tenía el aspecto de la esmeralda. 4 Y alrededor de él, había otros veinticuatro tronos, donde estaban sentados veinticuatro Ancianos, con túnicas blancas y coronas de oro en la cabeza. (Ap 4,4)

9 Cuando el Cordero abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido inmolados a causa de la Palabra de Dios y del testimonio que habían dado. 10 Ellas clamaban a voz en cuello: «¿Hasta cuándo, Señor santo y verdadero, tardarás en hacer justicia y en vengar nuestra sangre sobre los habitantes de la tierra?». 11 Entonces se le dio a cada uno una vestidura blanca y se les dijo que esperaran todavía un poco, hasta que se completara el número de sus compañeros de servicio y de sus hermanos, que iban a sufrir la misma muerte. (Ap 6)

9 Después de esto, vi una enorme muchedumbre, imposible de contar, formada por gente de todas las naciones, familias, pueblos y lenguas. Estaban de pie ante el trono y delante del Cordero, vestidos con túnicas blancas; llevaban palmas en la mano y exclamaban con voz potente:
10 «¡La salvación viene de nuestro Dios
que está sentado en el trono,
y del Cordero!».
11 Y todos los Ángeles que estaban alrededor del trono, de los Ancianos y de los cuatro Seres Vivientes, se postraron con el rostro en tierra delante del trono, y adoraron a Dios, 12 diciendo:
«¡Amén! (Ap 7)

Las manchas blancas en el cuerpo

El blanco puede tener un sentido negativo, si se trata de las manchas en el cuerpo. Estas manchas se asociaban con la lepra, la cual era considerada contagiosa, por lo tanto eran muchos los recaudos a tomar ante su aparición:

1 El Señor dijo a Moisés y a Aarón:
2 Cuando aparezca en la piel de una persona una hinchazón, una erupción o una mancha lustrosa, que hacen previsible un caso de lepra, la persona será llevada al sacerdote Aarón o a uno de sus hijos, los sacerdotes, 3 el cual examinará la afección. Si en la zona afectada el vello se ha puesto blanco, y aquella aparece más hundida que el resto de la piel, es un caso de lepra. El sacerdote, después de haberla observado, deberá declarar impura a esa persona. (Lv 13,1-3)
En este caso, el blanco es signo de impureza.

Así ocurrió con Miriam, la hermana de Moisés y Aarón, en el camino por el desierto.

10 Apenas la nube se retiró de encima de la Carpa, Miriam se cubrió de lepra, quedando blanca como la nieve. Cuando Aarón se volvió hacia ella y vio que estaba leprosa, 11 dijo a Moisés: “Por favor, señor, no hagas pesar sobre nosotros el pecado que hemos cometido por necedad. 12 No permitas que ella sea como el aborto, que al salir del seno materno ya tiene consumida la mitad de su carne”. 13 Moisés invocó al Señor, diciendo: “¡Te ruego, Dios, que la cures!”. (Num 12)

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4 comentarios sobre “Arco Iris – Colores

  1. Me parece muy interesante todo lo expuesto; por eso también se utiliza el blanco en los bautismos. Gracias Gloria por la información! Silvia.

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