Escaleras

 

LAS ESCALERAS

La subida hacia las cosas de arriba

Las escaleras tienen una doble simbología, unida a la imagen de subir o de bajar.

En cuanto a la escalera descendente, simboliza bajar a la oscuridad y al inframundo.

La escalera ascendente está ligada a la idea de ascensión, y simboliza la superación y el triunfo humano sobre lo arduo y trabajoso. En el plano religioso, la escalera ascendente es símbolo de comunicación con las divinidades del plano superior. Numerosos templos cuentan con una gran escalinata para acceder al altar, o son directamente construidos como una escalera; tal es el caso de algunos tipos de pirámides.

Para los egipcios, la ascensión consistía en un pasaje por distintos niveles de verticalidad, y podía asumir un carácter literal y material, como así también simbólico y metafórico; en este caso, la escalera es imagen de ascensión espiritual.

La escalera caracol, especialmente si su extremo superior queda oculto, es símbolo de misterio.

escalera

LA ESCALERA QUE VIO JACOB: Gén 28,10-22

10 Jacob partió de Berseba y se dirigió hacia Jarán. 11 De pronto llegó a un lugar, y se detuvo en él para pasar la noche, porque ya se había puesto el sol. Tomó una de las piedras del lugar, se la puso como almohada y se acostó allí. 12 Entonces tuvo un sueño: vio una escalinata que estaba apoyada sobre la tierra,

cuyo extremo superior tocaba el cielo. Por ella subían y bajaban ángeles de Dios. 13 Y el Señor, de pie junto a él, le decía: “Yo soy el Señor, el Dios de Abraham, tu padre, y el Dios de Isaac. A ti y a tu descendencia les daré la tierra donde estás acostado. 14 Tu descendencia será numerosa como el polvo de la tierra; te extenderás hacia el este y el oeste, el norte y el sur; y por ti y tu descendencia, se bendecirán todas las familias de la tierra. 15 Yo estoy contigo: te protegeré dondequiera que vayas, y te haré volver a esta tierra. No te abandonaré hasta haber cumplido todo lo que te prometo”.

16 Jacob se despertó de su sueño y exclamó: “¡Verdaderamente el Señor está en este lugar, y yo no lo sabía!”. 17 Y lleno de temor, añadió: “¡Qué temible es este lugar! Es nada menos que la casa de Dios y la puerta del cielo”. 18 A la madrugada del día siguiente, Jacob tomó la piedra que le había servido de almohada, la erigió como piedra conmemorativa, y derramó aceite sobre ella. 19 Y a ese lugar, que antes se llamaba Luz, lo llamó Betel, que significa “Casa de Dios”. 20 Luego Jacob hizo este voto: “Si Dios me acompaña y me protege durante el viaje que estoy realizando, si me da pan para comer y ropa para vestirme, 21 y si puedo regresar sano y salvo a la casa de mi padre, el Señor será mi Dios. 22 Y esta piedra conmemorativa que acabo de erigir, será la casa de Dios. Además, le pagaré el diezmo de todo lo que me dé”.

“Jacob, en viaje hacia la tierra de Aram, se detuvo a dormir en un lugar y durante la noche tuvo un sueño.Dios está de pie, como el rey o el juez que pronuncia una sentencia, porque se dispone a hacer una promesa solemne referida a Jacob y a toda su descendencia. Entonces Jacob reconoce que ese lugar es la casa de Dios y la puerta del cielo, un lugar sagrado, un santuario. En este texto se supone que esa escalera es una construcción, como la que puede haber en la entrada de un palacio o un templo. Aparece aquí como un símbolo para indicar que ese lugar es un punto de contacto entre el cielo y la tierra, el punto de encuentro entre Dios y los seres humanos, el lugar donde la revelación misericordiosa de Dios desciende hasta sus criaturas, y desde donde ascienden las oraciones.” Luis Rivas, Diccionario de Símbolos y Figuras de la Biblia, Ed. A.Mi.Co.

ESCALERAS Y ESPACIO SAGRADO

Todo espacio sagrado implica una hierofanía (manifestación de lo sagrado), una irrupción de lo sagrado que tiene por efecto destacar un territorio del medio cósmico circundante y el de hacerlo cualitativamente diferente. Ver Gén 28. El simbolismo contenido en la expresión “Puerta de los cielos” es rico y complejo; la teofanía consagra un lugar por el hecho mismo de hacerlo “abierto” hacia lo alto, es decir, comunicante con el Cielo, punto paradójico de tránsito de un modo de ser a otro. Encontraremos ejemplos más precisos: santuarios que son “Puertas de los cielos”, lugares de tránsito entre el Cielo y la Tierra.

Mircea Eliade, Lo sagrado y lo profano

 

La Lectio Divina presentada como una escalera:

https://palabrasconmiel.wordpress.com/apuntes-iv/lectio/