Libros Sapienciales

Material preparado por la Prof. Beatriz Fernández para el Curso de Profundización del Espacio Bíblico Palabras con miel , año 2017.

 

LIBROS SAPIENCIALES. 19 de abril a 28 de junio

BIBLIOGRAFÍA:

Morla Asensio, V., Libros sapienciales y otros escritos, Verbo Divino, 1994

Vilchez Lindez, J., Sabiduría y sabios en Israel, Verbo Divino, 1995.

von Rad, G., Sabiduría en Israel, Madrid, 1985.

Equipo «Cahiers Evangile». C.B. 28. En las raíces de la sabiduría. Verbo Divino, 1987

Equipo Bíblico Claretiano. Derramará como lluvia su sabiduría. Ed. Claretiana, 2001

RIBLA (artículos varios)

TRABAJO INTRODUCTORIO:

Detrás de nuestras convicciones hay toda una sabiduría, un arte de vivir y de

comportarse.

¿Cuál es la «sabiduría» con que nosotros funcionamos? ¿Cuáles son los principios y los

hábitos que orientan nuestra acción y que expresamos por medio de consignas, de

refranes y de máximas? Podríamos intentar hacer una lista de los que más empleamos

¿Cuáles son nuestros maestros de sabiduría, nuestros «maestros» confesados o

inconfesados?

ACTUALIDAD DE LA SABIDURIA

Los problemas planteados en el pasado por la sabiduría siguen siendo curiosamente

actuales. Hoy la sabiduría hace pensar en muchas cosas. Es un hecho cultural muy de

nuestros días. Los puntos siguientes bastarán para demostrarlo:

• La reflexión sapiencial atestigua una fe que se empeña en no dudar a pesar del

silencio aparente de Dios; intenta romper este enigma asumiendo la paciente y

balbuceante búsqueda de los hombres. Parece oponerse en esto a la corriente

profética e histórica en la que Dios se manifiesta claramente y hace oír su palabra. En

realidad, la sabiduría y el profetismo se necesitan mutuamente. La sabiduría templa

el entusiasmo y la ingenuidad de los que creen ver a Dios en todas partes,

proclamando una comunicación fácil e inmediata con lo divino y descuidando la

inteligencia de la fe. El profetismo estimula a los que tienden a cruzarse de brazos

ante las dificultades de la existencia. Esta tensión entre sabiduría y revelación es

provechosa; permite que no reduzcamos a Dios a nuestro antojo y que no lo olvidemos

por completo.

• Mientras que el movimiento «revelación» subraya los grandes momentos de la

historia bíblica, los tiempos fuertes y excepcionales, la sabiduría ilumina más bien lo

cotidiano. Valora la vulgaridad de la vida y ve allí un camino de acceso a Dios. La

reflexión sobre el hombre es para ella un proceso en donde no está ausente la fe.

• Para la sabiduría, el trabajo de la razón y sus conquistas no pueden quebrantar la

fe, sino todo lo contrario. Por tanto, se pueden acoger con serenidad los datos

técnicos y científicos. La sabiduría aprende también a percibir los límites del saber

humano y previene contra el peligro de dejarse llevar sólo por la inteligencia.

• La reflexión sapiencial aprovecha todos los movimientos del pensamiento, sea cual

fuere la fe o la cultura en la que se expresa. Exige que se tome en serio, sin recelos ni

sonrisas, a los que intentan dentro de otra fe u otra cultura dar una respuesta a las

grandes cuestiones sobre el hombre, la vida y la muerte. Abre de esta forma a lo

universal, no ya para satisfacer una curiosidad, sino para enriquecer y explicar la

propia experiencia de cada uno.

El grupo de los miércoles 13,45 hs con la prof. Beatriz Fernández.
El movimiento sapiencial es un ejemplo de crítica de las ideas recibidas. No se puede

repetir indefinidamente la fe en formas arcaicas inaccesibles a nuestros

contemporáneos. La sabiduría intenta continuamente reformular la fe con palabras de

hoy.

• Los sabios de la Biblia invitan a reflexionar también sobre la forma de utilizar el

saber, no como un poder que permita aferrarse a las posturas y ventajas adquiridas,

sino como un don destinado al éxito y a la felicidad de todos.

• La reflexión sapiencial permite medir el sitio que dejamos a las ideologías, como

visión del mundo y como análisis con vistas a un comportamiento. Ofrece elementos

para profundizar en la cuestión tantas veces planteada de las relaciones entre fe e

ideología política.

• La mirada sobre la sabiduría permite al cristiano acercarse a la Biblia desde un

ángulo distinto y poco familiar. Lleva sobre todo a la contemplación de Cristo,

Sabiduría de Dios.

Como vemos, no faltan motivos para que nos sumerjamos con gusto y

provechosamente en esta corriente sapiencial.

(Apunte basado en: Equipo «Cahiers Evangile» – En las raíces de la sabiduría – Ed.

Verbo Divino)

 

 

PROVERBIOS

Dimensión literaria

  1. a) Nombre del libro: el título original del libro es Mishle Shelomoh, o sea, “Proverbios de Salomón”. El término castellano “proverbios”, que viene del latín, sólo aproximadamente corresponde al hebreo “meshalim”(plural de “mashal”), que se refiere en general a un dicho agudo o enigmático, con independencia de sus características formales (y que puede equivaler a “dicho”, “sentencia”, epigrama”, etc.)
  2. b) Una obra compuesta

Cualquier lector puede percibir la diferencia entre 1–9 (con bloques de cierto tamaño) de 10–29 en que predomina el proverbio breve y aislado. En ciertos encabezamientos de secciones se atribuye el texto a Salomón, a “los sabios” (22,17; 24,23), a Agur (30,1) y a Lemuel (31,1). El libro contiene también duplicados (por ej.: 18,8 = 26,22; 19,24 = 26,15; etc.).

  1. c) Géneros literarios

El libro es variado en el uso de géneros. Tenemos:

  • Instrucciones: casi toda la unidad de 1 – 9 está escrita en este género.
  • Discurso sapiencial: 1,20-33; 8,1-11; 8,12-36; etc.
  • Proverbio popular: casi toda la sección 10,1 – 22,16.
  • Proverbio numérico: 6,16-19.
  • Relato autobiográfico: 7,6-23, entre otros.
  • Poema alfabético: 31,10-31.
  1. c) Estructura general

Algunos encabezamientos de secciones, los géneros literarios y el contenido, permiten aventurar la siguiente división:

  • Título y propósito: 1,1-7.
  • Instrucciones y advertencias: 1,8 -9,18.
  • Primera colección de “Proverbios de Salomón”: 10,1 – 22,16.
  • Primera colección de “Dichos de los sabios”: 22,17 – 23,14.
  • Más instrucciones y advertencias: 23,15 – 24,22.
  • Segunda colección de “Dichos de los sabios”: 24,23-34.
  • Segunda colección de Proverbios de Salomón”: 25,1 -29,27
  • Palabras de Agur: 30.
  • Palabras de Lemuel: 31,1-9
  • Poema de la mujer de valía: 31,10-31.

ESPACIO BÍBLICO PALABRAS CON MIEL

CURSO de PROFUNDIZACIÓN 2017. MÓDULO 1

PROVERBIOS: La importancia de la palabra humana. 3/05

La fuerza y la función de la palabra en la vida política:

  • Prov. 16, 1-30: preparar a los futuros gobernantes para sus responsabilidades

16,13 cfr. 1 Sam.16, 18

16,24 cfr. 24,13.14; Eclo.24, 19; Sal.19, 9-10; Ez.3, 3; Sant.3, 13

  • Prov. 31, 1-10: ligado a una figura femenina, la madre sabia del rey de Masá

Lemuel: cfr. Is.11, 1-9; Jer.22, 13-17; Sal.72

31, 1-3 cfr.23, 29-35; Eclo.19, 2

31, 8-9 cfr. Ex 20,16; Deut.5, 20; Sal.72

Poema acróstico: 31, 10-31:

El texto en el contexto del libro. Cierra el libro de Proverbios. Esto empieza, en los primeros capítulos (1-9) con una descripción de la sabiduría personificada como mujer. El libro abre y cierra la narración con ejemplificaciones de mujeres. En la construcción discursiva del libro, la mujer aparece como imagen simbólica de la sabiduría. La sabiduría construye la casa (9,1), la casa la administra la mujer (31,10-31). La tradición interpretativa de Proverbios 31 enfatizó una lectura que cargaba a las mujeres de responsabilidades, que impuso una idealización de la mujer, vinculándola exclusivamente con la casa, y restringiendo con ello, el papel y el protagonismo de las mujeres en el mundo bíblico (Elaine Neuenfeldt)

Hay una relación clara, innegable y dialéctica entre Sabiduría y vida popular. Cada una se alimenta de la otra constante y permanentemente, tal vez por esto mismo la sabiduría no se impone como ley. Es en este conjunto de tradiciones populares, donde nos encontramos con un canto a la mujer, a un tipo concreto de mujer. ¿Quién es ella? ¿Qué nos puede decir? Intentemos mirarla. Invito a mirarla con ojos nuevos porque nuestra mirada a este texto, está viciada por siglos de interpretación patriarcal. Este canto, aparece en continuidad con los consejos de una madre a su hijo. No hay nada en el texto que indique que la emisora del mensaje haya cambiado, se trata entonces de la visión de una mujer sobre su congénere ideal. Se trata de una mujer que se registra como valiosa, por ello se compara con las piedras preciosas, por ello mismo se resalta el valor o la suerte de encontrarla. Su valor se define, no se pone en duda. Ese valor, se despliega y abre inmediatamente en el poema, a partir de dos núcleos sémicos fundamentalmente:

  • La mujer productora y administradora económica
  • La mujer que vela por la vida y el bienestar de su unidad familiar.

Los v.13 al 19, nos dan una imagen de mujer recursiva que busca aquí y allá, trabaja con sus manos, se asesora e invierte, la mujer que vela porque el dinero no falte en la unidad familiar. No se trata de una imagen convencional en la que la mujer sólo trabaja en tejidos e hilados. El texto nos habla de importaciones, de plantíos, de compra y venta de terrenos, imágenes que vienen de una cultura agraria, pero que muestran una actividad económica que trasciende los límites de una hacienda pequeña. Es la mujer economista que prevé y en esa medida le gana la partida al futuro.

En los v.13 y 21, se nos muestra a la misma mujer atendiendo su casa y su familia, velando por el bienestar y la subsistencia. La mujer proveedora en cuya espalda reposa el conjunto de la vida cotidiana. Esa vida que es la que permite después cualquier otra actividad y/o posibilidad.

No pretendo desconocer que el texto habla en dos ocasiones de la gloria y descanso que para el marido supone esta mujer. La vida cotidiana de las mujeres israelitas -aún más de las del pueblo- está atravesada por la vida matrimonial. Una mujer sin hombre, en esta organización social patriarcal, no es afortunada, no es bendecida y por tanto no es digna de alabanza. Pero el poema, en su conjunto, logra enfocar claramente a la mujer por ella y en ella misma. Sus características, cualidades o virtudes surgen de ella con fuerza singular, no se las da su marido; el proceso es al contrario él se ve beneficiado por ella. Si ponemos este texto en relación con el relato de Rut, encontramos otra cara de la misma moneda. En el poema se ha cantado a esta mujer en abstracto, en la historia de Rut se ha encarnado esa sabiduría y esa fortaleza femenina en un personaje concreto. (Carmiña Navia Velasco)

 

JOB

“Solo quien se atreve a formular inusuales e incómodos porqués estará en el camino adecuado para encontrar respuestas. Y eso es lo que hicieron los poetas responsables de esta insuperable obra literaria que tenemos entre manos” Víctor Morla

El libro de Job es una obra compuesta, es decir, que no salió de la pluma de un solo autor, y que los autores que fueron dando vida al libro pertenecían a distintos corrillos «sapienciales». A pesar de ello, tuvo que haber un genio literario, un hombre extremadamente culto y probablemente cosmopolita, que imprimiese al libro la alta calidad que lo caracteriza y que lo sitúa merecidamente entre las cumbres de la literatura universal

Los críticos interesados en la fecha de composición apuestan por un arco de tiempo que va desde el siglo VI al III a.C.

Estructura y división

En líneas generales, la estructura del texto es la siguiente:

– Prólogo en prosa: 1 – 2

– Poema de Job y sus tres amigos, Elifaz, Bildad y Zofar: 3 – 27. Pueden distinguirse tres rondas de diálogos:

– Primera ronda: 3 – 14.

– Segunda ronda: 15 – 21.

– Tercera ronda: 22 – 27.

– Intermedio: Himno a la sabiduría, 28

– Soliloquio de Job: 29 – 31

– Discursos de Elihu: 32 – 37

– Respuesta de Dios: 38,1 – 42,6 en dos discursos que culminan con dos breves respuestas del protagonista.

– Epílogo en prosa: 42,7-17

Género literario

Más que hablar de un género literario, habría que hablar de varios. Sin embargo, predomina el de “debate o disputa legal”, género frecuente en la sabiduría de Mesopotamia. También se encuentran en el libro discursos, himnos y lamentaciones.

Dimensión teológica

El tema del libro es la pregunta por el origen del mal y, en particular, el del sufrimiento del inocente.

El pensamiento tradicional de la sabiduría israelita está bien sintetizado en las explicaciones de los amigos de Job y de la sección en prosa: Dios envía el mal

  • como castigo por faltas cometidas
  • o, en el caso del sufrimiento del inocente, como puesta a prueba de la fe del justo y de su amor desinteresado a Dios.

Es importante remontarse al supuesto fundamental de estas explicaciones. El hombre bíblico tiende a atribuir todo lo que pasa a Dios: lo bueno y lo malo; sin embargo, existe la convicción de que Dios no puede ser arbitrario, sino que su voluntad, que es salvadora, está expresada en la Ley. Por este motivo, si alguien sufre es porque

  • Dios le ha enviado el mal como castigo de un pecado cometido
  • un sufrimiento para poner a prueba su fidelidad.

Es lo que llamamos la “doctrina de la retribución”.

Es posible constatar que personas que son reconocidamente justas padecen muchos sufrimientos y, al revés, que hay malvados contumaces que conocen el éxito y el buen pasar. Esta constatación es la que realiza el autor del poema y la vuelca en los argumentos de su personaje. Job ha recibido un castigo sin merecerlo y no puede “confesar” un pecado que no ha cometido. No puede ser “piadoso” a costa de la verdad.

La otra razón del mal presente en el libro: a la de la “puesta a prueba” del justo, Job opone la realidad de aquellos que está aplastados por el sufrimiento hasta un punto en que no se ve que puedan salir de él o servirles para algo. En la Biblia el castigo o la puesta a prueba tienen fines medicinales: buscan provocar la conversión y el crecimiento en la fe.

La respuesta que el autor del poema da al problema del mal está contenida en las dos intervenciones de Dios. En ellas Dios nos presenta un mundo ordenado, hecho con sabiduría; en el que, sin embargo, sigue existiendo el caos, presente en el mar y en algunos de los animales nombrados, particularmente en Behemot y el Leviatán. La respuesta divina no trata el tema de la retribución, pero se puede trasponer a ella lo que sucede en el ámbito del mundo natural: Dios, por alguna razón que no conocemos, permite el mal por misterioso designio.

 

Capítulos 29, 30 y 31: el último gran monólogo de Job.

Capítulo 29 : Canto del pasado y de la nostalgia; todos los verbos están en tiempo pasado, Job recuerda situaciones y ambientes ya vividos. Es un canto nostálgico en el que se evoca el bien vivido, la condición pacífica, serena, llena de gratificaciones de todo tipo. Job era justo, bueno, amaba a los pobres, pero también se le recompensaba, era reverenciado, escuchado, estimado: toda una situación que ahora se cuestiona conforme al nuevo curso de su historia.

Capítulo 30 : Canto del presente y del horror,  comienza con la palabra “ahora”. Gianfranco Ravasi lo divide en siete breves secciones, que describen una tras otra el comportamiento de un hombre que desciende cada vez más a lo profundo: humillado, despreciado, atacado, aterrorizado, hostigado por Dios, que llora y sufre.

Job humillado (v.1-8); Job despreciado (v.9-10); Job atacado (v. 11-14) Dios es el sujeto real, si bien anónimo—”él”-, de la batalla abierta contra un hombre humillado y despreciado; Job aterrorizado (v. 15-19); hostigado por Dios (v.20-23); un hombre que llora (v.24-27); un hombre infeliz que sufre (v.28-31).

Después de haber descripto su propia terrible situación actual, este hombre se yergue, de un brinco, en un himno de altivez, el canto del futuro y de la inocencia.

Capítulo 31 : Canto del futuro y de la inocencia. Mirando su vida pasada, Job hace una confesión de inocencia, muy detallada, a partir de una serie de criterios morales éticos, que examina uno por uno; concluye desafiando a Dios a aducir sus propias razones contra él. Un largo examen de conciencia social, que Job hace encontrándose justo en todos los diversos momentos de la existencia humana. Los versículos 35-37 constituyen como un desafío final a Dios. En efecto, si Dios es justo no puede callar, sino que debe avalar la confesión

Los capítulos 32 – 37 son un añadido, los discursos de Elihú. Desde el punto de vista dramático quitan el efecto porque retrasan la respuesta de Dios.

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En grupo: ¿Qué esperan los amigos de Job? ¿Qué espera Job? ¿Qué esperamos nosotros? (el texto nos compromete)

 

 

Capítulo 38,1 – 42,6: los discursos de Yahveh

Dios es un personaje de la obra dramática, no es Dios

Habla desde la tormenta. Amenazante, irónico. Poesía descriptiva. Confronta a Job (40, 1-2)

Job va descubriendo su ignorancia. Se va serenando. Se siente “chiquito”. Sin quererlo estaba preso en el planteo de la retribución: “si soy inocente, Dios es culpable”

Dios responde con una poesía mítica. ¿Quieres ser Dios?… ¿Aceptas ser hombre?

Job responde en el capítulo 42. No dice qué vio. Se trata de un encuentro personal con Dios, no de un debate.

“(Dios) no simplifica ninguna respuesta, ni le receta a Job lo que tiene que hacer. Lo introduce en la complejidad de la existencia humana y cósmica para que Job encuentre todas las alternativas posibles e insospechadas. La aparición del grito de Dios, puede llevar a Job a levantarse del basurero, a afirmar su dignidad de humano y reconocer su finitud.

El diálogo entre Job y Dios es misteriosamente fructífero. Los silencios previos de Dios frente al dolor del inocente hacen posible combatir, con la sabiduría de la experiencia, aquella teología que culpabiliza a los inocentes. Pues aunque Job no lo sabía, Dios escuchaba los gritos de Job. Los gritos de Dios, manifestados en su presencia (una tormenta) y discurso abren el entendimiento de Job. Este guarda silencio y escucha a la sabiduría.

Job no maldice a Dios, tampoco lo bendice. Job le reclama la injusticia cometida contra los inocentes y los justos. Dios reconoce el reclamo de Job; no lo acusa ni culpabiliza. Tampoco le da toda la razón. Dios no es el culpable. Simplemente, como Job, reconoce el hecho. Ambos reconocen sus limitaciones: Dios, tal vez por su infinita misericordia incluso hacia los malvados, y Job por su pequeñez y desconocimiento de ese Dios de gracia.

Leer a Job hoy, desde nuestra realidad, nos invita a discernir los silencios y los gritos, —sabios e inútiles—, para abrirnos a nuevas dimensiones posibles para una acción fructífera. También nos enseña a vivir los silencios y gritos de Dios, los cuales son capaces de llevarnos a abrir nuevos rumbos, otras puertas, más humanas. Necesitamos escuchar atentamente los silencios y gritos de Dios. Job nos enseña igualmente a entrar en relación con el Dios de la gracia. A recordar que Dios nos ama porque sí, no por méritos, y a aceptar que amamos a Dios no porque nos bendice, sino porque sí.” Elsa Támez

 

Eclesiastés (nombre griego)

o  Qohélet (nombre hebreo)

“La actitud de Qohélet es una actitud de búsqueda permanente del sentido de la vida, sin que en ningún momento encuentre una explicación tranquilizadora. Esto le convierte en el crítico más implacable de las doctrinas que ofrecen seguridades en el ámbito sapiencial religioso y profano. Sin embargo, su fe inquebrantable en Dios hace que no lleve hasta el extremo la lógica de sus razonamientos.

Qohélet revela la impotencia absoluta del hombre ante los misterios de la vida y del más allá. Hombre experimentado y derrotado en todas las batallas trascendentales de la vida, descubre como nadie el sabor de las cosas sencillas en lo cotidiano de nuestra existencia y en la naturaleza que nos rodea” José Vílchez Líndez

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El libro del Eclesiastés (nombre griego) o de Qohélet (nombre hebreo) fue objeto de muchos debates entre sus estudiosos, sea en aquellos aspectos que se refieren a su autor, cuanto a aquellos que se refieren a su lenguaje, a su forma y a su contenido, y muchos de estos aspectos se constituyen hoy en preguntas abiertas.

 

Su autor, que se llama a sí mismo Qohélet, fue probablemente un sabio. Muy poco se sabe al respecto, por lo que hoy se debate mucho sobre este tema. Este libro, probablemente, fue escrito en el año 250 a.C., aunque la fecha sigue siendo motivo de debate.

 

La estructura, unidad y secuencia lógica del libro no son obvias. El texto presenta dificultades a la hora de intentar dividirlos por parte o por temas. Hay varios temas  que son esenciales en el mensaje que el autor parece que quiere transmitir, y en casi todos ellos queda la impresión en el lector, que el autor quiere responder a los valores exaltados por la sabiduría tradicional, principalmente aquellos que se refieren a la retribución o aquellos que se denuncian la grave crisis vividas por la sabiduría de entonces. Sin embargo, una mirada más aguda muestra que las respuestas del autor sirven, no sólo para rebatir las creencias que él juzgaba obsoletas, sino principalmente, para abrir caminos para la construcción de una nueva mentalidad.

 

El libro presenta una variedad muy grande de géneros literarios. A lo largo del texto podemos encontrar narraciones (1,12-2,20), poesía (3,1-8), parábolas (9,1415), proverbios (7,1-8; 10,8-12.18-20), que deben ser analizados de diferente forma. El libro presenta también muchos artificios literarios

 

  1. Alonso Schökel: «Es imposible saber con certeza cómo compuso el autor su obra. Llamados a ilustrar su forma, pensaríamos en el modelo de un diario de reflexiones personales. Nunca se establece de antemano el tema; no hay ningún tema que imponga un desarrollo previsto de antemano; un tema puede aparecer de nuevo con variaciones y metamorfosis, sin excluir interferencias temáticas”.

 

Giorgio Ravasi: Para simplificar la cuestión, optamos por un plan estructural sugerido por uno de los mejores comentaristas de Qo, el francés D. Lys:

 

Primera sección: La condición humana (1,1-4,3): se trata de una colección de observaciones experimentales muy acres sobre el humano existir y sobre sus penalidades.

Dos son las pistas seguidas: 

  1. a) balance general (1,1-2,26); 
  2. b) el destino final (3,1-4,3).

 

Segunda sección: Reflexiones sobre la condición humana(4,4-12,8): se trata de una serie de reflexiones sobre los estados de la existencia antes registrados y sobre otras situaciones.

También aquí se pueden distinguir dos trayectorias:

  1. a) las paradojas de la existencia (4,4-6,9); 
  2. b) la moral de la existencia (6,10-12,8).

 

Contexto histórico

Hallamos en el texto una serie de datos que nos permiten identificar un determinado período de la historia de Israel. El estado de los Tolomeos (que tenían el centro de su dominio en Egipto), fue el más tranquilo de todos los estados helenísticos fundados por los diádocos: no trataban de imponer la propia cultura y la relación con el estado vasallo judío era particularmente buena. El estado seguía siendo gobernado por el Sumo sacerdote y era hereditario. La tolerancia religiosa de los tolomeos llegaba al punto de proteger la libertad religiosa de los samaritanos, permitiéndoles celebrar su culto propio en Jerusalén.

Se desarrolló así una cultura abierta, que prepara la posibilidad de nuevas actitudes. Por otra parte, la situación económica, buena para las clases más altas, favorecía la cultura y la filosofía.

Esta situación parece corresponder claramente al ambiente de Qohelet,

  • que manifiesta un período histórico de relativa tranquilidad y bienestar, dominado por los vicios y miserias de la convivencia humana (4, 4-8; 5, 9-11; 6, 1ss.; 7, 1ss.; 8, 2ss.; 9, 11ss., etc.),
  • que incluye la opresión del pueblo pobre (3, 16ss.; 4, 13-16; 5, 7; 7, 8. 10)
  • y cierta corrupción de los gobernantes (5, 7-8; 7, 7; 8, 8-11; 10, 5-7. 16-20),
  • pero sin grandes perturbaciones o graves disturbios políticos.

 

ANEXO

 

Alejandro Magno fue el rey de Macedonia desde 336 a. C. hasta su muerte en el 323 a C. Filipo II de Macedonia, su padre, lo preparó para reinar, proporcionándole una experiencia militar y encomendando a Aristóteles su formación intelectual.

En sus 32 años de vida, su Imperio se extendió desde Grecia, hasta el valle del Indo por el Este y hasta Egipto por el Oeste, donde fundó la ciudad de Alejandría

Al morir sin nombrar claramente un heredero, le sucedió su medio hermano que era una persona con discapacidad intelectual, y su hijo póstumo Alejandro IV (323-309 a. C.). El verdadero poder estuvo en manos de sus generales, los llamados diádocos (sucesores), que iniciaron una lucha despiadada por la supremacía que conduciría al reparto del imperio de Alejandro y su fraccionamiento en una serie de reinos

 

  • Asia para Antígono I Monóftalmos. Era el que tenía más poder y más extensión de tierras. Sus sucesores darían lugar posteriormente a la dinastía Antigónida en Macedonia.
  • Egipto para Ptolomeo, cuya dinastía fue la más estable de todas (dinastía Ptolemaica).
  • Tracia y Asia Menor para Lisímaco.
  • Babilonia y Siria para Seleuco (dinastía seléucida). Se entendía por Siria a una enorme extensión de tierras que llegaban hasta las fronteras con la India.
  • Grecia, y Macedonia para Casandro, hijo del veterano general Antípatro.

 

La dinastía ptolemaica  gobernó en Egipto durante el período helenístico desde la muerte de Alejandro hasta el año 30 a. C., en que se convirtió en provincia romana. También se le conoce con el nombre de dinastía lágida, pues Lagos se llamaba el padre (o presunto padre) de Ptolomeo I.

La dinastía ptolemaica asumió el control de Judea y por lo tanto de Jerusalén en 323 a.C.

 

QOHELET/ ECLESIASTÉS

“¡Todo es hebel, es viento, es ilusión, es nada!”

 (1, 14; 2, 1. 11. 17. 19. 21. 23. 26; 4, 4. 8. 16; 5, 6. 9; 6, 2. 4. 9. 12; 7, 6. 15; 8, 10. 14; 9, 9; 11, 8. 10).

“Nada nuevo hay bajo el sol” (1, 9; 2, 11). Bajo el sol no hay “novedad” ¿Por qué?

  • Porque bajo el sol existe el hebel (4, 7).
  • Porque, bajo el sol, todo depende del acaso, del tiempo (9, 11)
  • Porque no da para comprender todo lo que está aconteciendo (8, 17).

POR OTRO LADO…

El mundo en el cual se produce el texto afirma lo contrario de Qohélet: todo es nuevo. Los libros que analizan el período helenista señalan que se sufre un cambio estructural asombroso y sin precedente en todos los campos: las técnicas militares, la manera de ejercer el poder desde Alejandría, la administración real y sus finanzas, la acuñación de la moneda, la fiscalización en Egipto y las provincias, la tecnología aplicada a la producción agrícola, el comercio, y las discusiones filosóficas; los inventos matemáticos y físicos.

Un nuevo imperio.Un nuevo modo de producción. Una nueva antropología.Una nueva sabiduría (Leer Sirácida 38-39). Un nuevo culto, una nueva ley, un nuevo templo. Un nuevo Dios.  Es la realidad de los tiempos…

PERO…

“Yo vi” 1, 8; 1, 14; 3, 16; 4, 1; 5, 7; 8, 9; 4, 13-16; 10, 5ss.

El “‘amal”, esta nueva manera de “trabajar”: 2, 11; 5, 15; 6, 7; 6, 1ss; 2, 18ss; 2, 19; 4, 8; 2, 20ss; 5, 15)

La nueva sabiduría 1, 16; 9, 13-16; 9, 16 a 10, 1; 1, 18; 3, 11; 6, 8; 6, 1; 7, 4; 7,7; 7,11; 7, 16; 8, 5bss; 8, 17; 9, 1; 11, 5

El ‘inian’, el trabajo del sabio (1, 13; 2, 22s; 3, 10; 8, 16).

Qohelet hará la crítica al nuevo Dios, al nuevo templo. Y el sepulcro será la prueba.

Nada resistió el análisis y la denuncia de la Qohélet. Sus ojos no se dejaron engañar por las apariencias triunfalistas del helenismo victorioso, ni del judaísmo sacralizado. La dura realidad de la muerte le ayudó a derrumbar, a nivelar toda diferencia, toda división. Ni el mercado, ni el templo. Ni el palacio, ni la ciudad. ¿Qué queda?

Lo que Qohélet encuentra que es bueno y mejor, lo que puede saciar la “garganta” y el “corazón:

Esto viene de la mano de Dios (2, 24-26)

Lo que Dios hace, dura para siempre (3, 12-15)

Esta es su porción (3, 22)

Dios le hinche el corazón de alegría (5, 17-19)

La compañía de su trabajo (8, 15)

Tu pan, tu vino, la mujer que amas (9, 7-10)

Sea feliz tu corazón (11, 9-10)

Por esta sabiduría, el libro de Qohélet sobrevivió al templo judaico y al palacio griego, y era leído en la gran fiesta de la alegría, la Fiesta de las Tiendas. Una fiesta en la que todos dejaban la ciudad y volvían a vivir en tiendas, armadas en el campo, rememorando el “camino” de Dios con su pueblo en el desierto. Un camino en el que el pueblo aprendió cuál era el proyecto de Dios, aprendió a servir a Yahvéh. Jesús aprendió de este modo. Y la Fiesta de las Tiendas lo va a encontrar en el templo, desafiando el poder sacerdotal (Jn. 7-8).

Y la danza de la vida continúa con un ritmo nuevo, el ritmo festivo de quien descubrió que el hebel, el viento, la ilusión, la nada, son vencidos por lo que es bueno: el pan, el vino, la mujer/ el hombre que se ama.

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“Pienso que debemos leer libros de los que muerden y pinchan. Si el libro que estamos leyendo no nos obliga a despertarnos como un puñetazo en la cara, ¿para qué molestarnos en leerlo? Lo que necesitamos son libros que nos golpeen como una desgracia dolorosa, como la muerte de alguien a quien queríamos más que a nosotros mismos, libros que nos hagan sentirnos desterrados a los bosques más remotos, lejos de toda presencia humana. Un libro debe ser el hacha que rompa el mar helado dentro de nosotros. Eso es lo que creo”

Franz Kafka ,1907, fragmentos de carta a Oskar Pollak

ECLESIÁSTICO
o  SIRÁCIDA

 

Título y autor: el nombre “eclesiástico” proviene de la tradición greco-latina, “el libro de la asamblea” debido al frecuente uso que de él se hizo entre las comunidades cristianas de los primeros siglos de la Iglesia.

Autor: ver 50,27; 51,30; 51,1 Jesús ben Eleazar ben Sirá

Fecha: fue escrito poco antes de la revolución macabea del 168 a.C.

Lugar: En 50,27 aparece Jerusalén

El texto: hasta finales del siglo XIX era conocido sólo en griego; el prólogo hablaba de un original hebreo. Pero se estimaba que esto era en realidad una ficción literaria. En 1896, en la genizah de la sinagoga de El Cairo, salían a la luz  fragmentos de un texto hebreo del Sirácida en una copia de los siglos X-XI.

En 1955 Qumrán revelaba dos fragmentos del siglo I a.C.

En 1964, en Masada se descubría un rollo hebreo del 100-70 a.C., que contenía 39,27-32; 40,10-19; 40,26-44,17. De esta manera el prefacio resultaba veraz.

Además de la versión de la Vulgata existe una importante versión siríaca que depende de un texto a veces diverso tanto del hebreo conocido como del griego. Por tanto, una situación notablemente intrincada, que exige particular esfuerzo por parte del crítico textual: en cada versión es necesario especificar a qué texto nos atenemos.

Canonicidad: mientras que la Iglesia Católica considera el Eclesiástico como obra deuterocanónica, judíos y protestantes lo tienen como apócrifo, es decir, no inspirado. Curiosamente  es citada en el Talmud al menos en 82 ocasiones, y algunas veces las citas son introducidas con la fórmula “Pues, como está escrito”, reservada sólo a la reproducción de textos canónicos.

Características literarias. Géneros literarios

– Proverbios.

  • Proverbio numérico: 23,16-18; 25,7-11; 26,5-6; 50,25-26)
  • Proverbio didáctico breve: 10,6-18; 22,19- 26; 27,22-29.
  • Instrucción: 10,26 – 11,8; 12,1-7; 13,8-13; 31,12-24.

– Himno: un tipo de oración que resalta las cualidades de Dios o sus obras. 1,1-10; 18,1-14; 39,12-35; 42,15 – 43,33.

– Narración autobiográfica: 24,30-34; 33,16-18; 51,13-22.

Onomástica: 39,26-30; 42,15 – 43,33;  38,24-34.

– Plegarias: 22,27 – 23,6 y 36,1-17.

Gran poema didáctico: 44,1 – 50,24.

Estructura literaria: sigue siendo una cuestión debatida. Aunque desconciertan a primera vista las repeticiones temáticas a lo largo de la obra, lo cierto es que las secciones hímnicas pueden ofrecer un principio estructurante.

Existen tres secciones hímnicas fundamentales:

1,1-10 (origen divino de la sabiduría)

24,1-29 (la sabiduría en Israel y sus frutos) y

42,15 – 43,33 (himno a la creación y al creador).

Si tenemos en cuenta, por otra parte, que el cap. 51 es desconocido por el traductor griego y si prescindimos del prólogo del nieto-traductor, el libro de Ben Sirá se estructura en tres grandes bloques:

– 1,1 – 23,27: La sabiduría, don primordial de Dios;

– 24,1 – 42,14: La sabiduría en Jerusalén;

– 42,15 – 50,29: Alabanza a la obra de la creación y elogio de los antepasados de Israel.

Claves teológicas

  1. a) El “temor del Señor”
  2. b) La sabiduría en la historia de la salvación
  3. c) La sabiduría en la Ley

Contradicciones doctrinales

  1. a) Determinismo y libertad
  2. b) Pesimismo y optimismo antropológico
  3. c) La doctrina de la retribución
  4. d) Universalismo y particularismo de la revelación
  5. e) Razón y revelación

 

SABIDURÍA

Nombre del libro: Según la tradición griega, el libro se titula «Sabiduría de Salomón», si bien en la tradición latina se conoce sin más como «Libro de la Sabiduría». La autoría salomónica (pseudoepigrafía) sitúa al libro en la tradición sapiencial

Autor: tuvo que ser un judío de lengua griega, probablemente nacido y educado en la diáspora, un típico judío piadoso, orgulloso de la tradición en la que ha sido educado

Fecha: La fecha de composición no es objeto de consenso. Las dataciones se extienden desde 200-150 a. C. hasta, según los estudios de los últimos decenios, el reinado de Augusto (27-14)

Lugar y destinatarios: Si tenemos en cuenta el profundo conocimiento de las ideas griegas de la época por parte del autor, su cultura amplia y cosmopolita y la atención que presta a Egipto es razonable suponer que fue escrito en Alejandría, un importante centro judío de la diáspora y decisivo foco intelectual del mundo antiguo

DIMENSIÓN LITERARIA

Vocabulario: cantidad de términos ajenos a la literatura bíblica, expresiones y adjetivos de nuevo cuño, términos compuestos, léxico de características filosóficas

Ideas: La afirmación de la inmortalidad, tanto athanasia como athanatos aparecen en lugares claves del libro (1,15; 3,4; 8,13.17; 15,3). Aunque la escatología no es sometida a un tratamiento voluntariamente riguroso, el autor de Sabiduría habla de un juicio en el que las almas de los justos brillarán y juzgarán a los reinos impíos de la tierra, mientras que los malvados recibirán el castigo de sus acciones. Las ideas responden sin duda al esquema teológico de la literatura apocalíptica judía. Lo que ya no está tan claro en el libro es si los malvados se verán sometidos a un doble juicio: uno inmediato tras la muerte y otro cuando Dios venga a visitar a los justos, o si tras la muerte irán a parar automáticamente al sheol hasta que, en el juicio definitivo, tengan que enfrentarse a su condena en presencia de sus antiguas víctimas.

La figura de la Sabiduría es clave para la comprensión del libro: el libro de la Sabiduría, al propio tiempo que acepta el sistema especulativo previo (su origen divino y su relación con la creación; la idea de que la sabiduría penetra y atraviesa todas las cosas; la identificación de la sabiduría con la Ley) rompe decididamente con sus tintes nacionalistas. Por otra parte, al mencionar la presencia y la actividad de la Sabiduría en la historia del pueblo, pone de manifiesto su carácter soteriológico.

Lengua y ambiente cultural: actualmente se acepta que la obra fue originalmente escrita en griego. Los frecuentes hebraísmos de Sabiduría pueden explicarse por el conocimiento que el autor tenía de la tradición literaria israelita y por el uso que sin duda hizo de la Escritura.

La influencia del helenismo: Se ha calculado que el libro contiene un vocabulario de 1.734 palabras diferentes, de las que 1.303 aparecen sólo una vez; 335 no son utilizadas en ningún otro libro canónico del AT. En todo este léxico es significativa la influencia del pensamiento helenista contemporáneo; ciertamente mayor que la del griego clásico. Son claros los ejemplos de las cuatro virtudes cardinales (8,7) y del tratamiento filosófico del conocimiento de Dios (13,1-9) Los especialistas modernos sugieren que éste adoptó una postura ecléctica en el uso de la filosofía griega popular de su época. De cualquier modo, sorprende positivamente el hecho de que un escritor bíblico tomase tan en serio la cultura de su tiempo para presentar de manera actualizada su propia fe.

Estructura literaria

1,1 – 6,21 la Sabiduría como norma de vida ante el juicio escatológico

6,22 – 9,18 la Sabiduría en sí misma; “elogio de la Sabiduría”

10,1 – 19,22 la Sabiduría en la historia de la salvación.

Género literario En Sabiduría se mezclan elementos sapienciales y apocalípticos, se dan cita la diatriba y la síncrisis, tampoco pueden excluirse rasgos exhortatorios, y desde luego abunda el estilo de la exégesis midrásica, especialmente en el tratamiento del éxodo.

Apocalíptica: conjunto de expresiones literarias surgidas en la cultura hebrea y cristiana durante el período helénico y romano que expresan, por medio de símbolos y complejas metáforas, la situación de sufrimiento del pueblo judío o de los cristianos y su esperanza en una intervención salvadora.

Diatriba: originalmente es el nombre dado a un breve discurso ético, del tipo de los que componían los filósofos cínicos y estoicos. Estas lecturas morales populares tenían con frecuencia un tono polémico.

Síncrisis: confrontación de diversos puntos de vista sobre un objeto determinado.

Midrash (“explicación”), es un término hebreo que designa un método de exégesis de un texto bíblico, dirigido al estudio o investigación que facilite la comprensión

ESPACIO BÍBLICO PALABRAS CON MIEL- PROFUNDIZACIÓN 2017 – MÓDULO I. 28/06
SABIDURÍA
PROPOSITO Y CONTENIDO
1. Teología judía y filosofía griega
En Alejandría entraron en contacto la teología judía y la filosofía griega. Los judíos,
representados en este ámbito principalmente por Filón, pretenden establecer un
diálogo con la cultura pagana en la que vivían inmersos. Al propio tiempo que no
podían cerrar los ojos a la fascinación de la cultura helenista, se sentían impelidos a
la actividad de difusión de las propias tradiciones. Movido por estos resortes, el autor
se propone, al mismo tiempo, apuntalar la fe de los judíos alejandrinos y su confianza
en el insuperable valor de sus tradiciones sagradas, y hacer partícipes a los paganos
del conocimiento del Dios verdadero.
Los peligros a los que se veían sometidos los judíos de la diáspora eran múltiples:  la influencia ejercida por el helenismo en los ambientes judíos (cf. 2 Mac 4,13-
15), seguida por deserciones religiosas.  las persecuciones de las autoridades helenistas y el desprecio de algunos
correligionarios de tendencias helenizantes
Ante estas circunstancias adversas para la fe judía, el autor  propone una interpretación del éxodo: Dios volverá a intervenir en favor de
quienes se mantengan firmes en su fe.  trata de establecer un diálogo con el mundo pagano de la diáspora y se
propone no ofrecer a los helenistas el conocimiento del Dios de los judíos, sino
hacerles ver la superioridad de la Sabiduría israelita respecto a la griega.
Contenido de la obra
Parte primera: 1,1-6,21
• Antropología: El contenido de la primera parte (1,1 – 6,21) gira en torno a la
sabiduría/justicia y a la inmortalidad. Leer 1, 4 (cf. Gn 2,7; Qoh 12,7); 2,23.
En el pensamiento bíblico domina el principio ético. Leer: 1,7-10; 3,1; 2,1
Sobre el destino de los malvados no es muy explícito. Leer 4,19; 5,14. El concepto de
inmortalidad del justo, como vida con Dios antes y después de la muerte, presenta
unas características tan positivas, que la muerte no supone un paso decisivo, una
ruptura dislocante. Tras la muerte, el hombre será lo que haya elegido ser. Por lo que
respecta al malvado, como ha hecho en vida un pacto con la muerte (cf. 1,16), sólo le
espera muerte. Sabiduría no menciona la resurrección del cuerpo, interesado como
está en abordar el significado de la inmortalidad, no el modo de su realización
concreta. •Inmortalidad: leer 2,1-20 y 3,1-10. 3,1-10 nos introduce en el tema de la
inmortalidad, abordando dos posibles objeciones: ¿de qué le sirve a alguien ser justo
si la muerte acaba con él lo mismo que con el malvado?; ¿qué sentido tiene el
sufrimiento del justo? El problema de las pruebas a las que se ve sometido el justo se
materializa en el tratamiento de dos casos tópicos en la literatura bíblica: esterilidad
y muerte prematura. Leer 3,13 – 4,6; 4,17; 4,7-12; 5, 5-11
• Gobernantes y sabiduría: leer 6,1-10; 6,12-20.
Parte segunda: 6,22 – 9,18:
• Adquisición y naturaleza de la sabiduría: 7,14; 7,17-28; 8, 2-13
Leer 9,15 (dicotomía platónica cuerpo/alma); 9,18 (salvación histórica por medio de
la sabiduría)
Parte tercera: 10,1 – 19,22:
• Providencia de Dios en la historia: la relación de la sabiduría con la salvación.
10,16.18 y 11,1.5.16
•Crítica del paganismo: cap.13-15, culto a la naturaleza (13,1-9); origen y
consecuencias del culto a los ídolos (13,10 – 15,13); zoolatría de los egipcios (15,14-
19) revela el espíritu del monoteísmo hebreo, aunque al propio tiempo participa de la
estética griega.
Leer 14,12-17; 14,22-31
Un hermoso paréntesis: 15,1-6. Otra descripción sarcástica de los ídolos 15,7-13.17
Sabiduría representa un decisivo estadio en la evolución del pensamiento religioso
israelita y el esfuerzo de adecuación doctrinal más sorprendente y audaz de todo el
AT. Su autor hizo abundante uso de las categorías filosóficas griegas para actualizar y
transmitir en una cultura nueva las tradiciones teológicas israelitas. Desde este punto de vista, Sabiduría puede considerarse el libro más revolucionario del AT.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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