Miel

Propiedades de la miel:

Es un alimento natural elaborado por las abejas con el polen de las flores.  

Es rica en azúcares simples, que se asimilan rápidamente y confieren un altísimo valor energético.

También posee vitaminas, minerales, enzimas y otras substancias, por ej. la inhibina, que tiene efectos antibióticos.

 

 

La Palabra de Dios es dulce como la miel

 

“Él me dijo:

– Aliméntate y sáciate
de este libro que yo te doy.

Yo lo comí y fue en mi boca
dulce como la miel.”

 

(del profeta Ezequiel cap. 3,3)

 

El profeta no hablará su propia palabra, sino la Palabra de Dios. Por eso primero debe alimentarse de ella, devorar ese libro (rollo) donde se encuentra la Palabra de Dios. Así cada uno de nosotros, que en el bautismo hemos sido hechos profetas y profetisas, estamos llamados a repetir en nuestra vida la acción de Ezequiel: comer el libro de la Palabra de Dios. En la boca del profeta, esta Palabra es dulce como la miel. Con esa dulzura de nuestro Dios, que suaviza nuestros dolores y mitiga nuestras amarguras. Con esa energía y vitalidad propia de todo lo que es dulce. Así, para relamernos con ella y paladearla, para conservar por mucho rato la dulzura en la boca, y hablar con palabras dulces a  nuestros hermanos y hermanas; así la Palabra nos invita a probarla.

Lectio Divina sobre Ezequiel saborea la Palabra, click aquí.

 

Los salmos cantan la dulzura de la Palabra:

 

Sal  19 (18) 11 y Sal 119 (118) 103

 

 

Algunos otros textos bíblicos que mencionan la miel

 

* Sansón y la adivinanza sobre la miel:

 

Del que come salió comida

y del fuerte salió dulzura.

 

¿Sabés qué es? La respuesta está en la historia de Sansón en el libro de los Jueces cap. 14

 

* El amor es dulce como la miel:

 

¡Qué hermosos tus amores,novia mía!

¡Qué sabrosos tus amores, más que el vino!

¡Y la fragancia de tus perfumes, más que todos los bálsamos!

Miel virgen destilan tus labios, novia mía.

Hay miel y leche debajo de tu lengua;

y la fragancia de tus vestidos, como la fragancia del Líbano.

 (Cantar de los Cantares 4,10ss)

 

* La tierra de Israel “que mana leche y miel”:

Exodo 3,8:

Dios liberador  se revela a Moisés antes de sacar al pueblo de Egipto:

Yavé dijo: “Yo he visto la opresión de mi pueblo, que está en Egipto, y he oído los gritos de dolor, provocados por sus capataces. Sí, conozco muy bien sus sufrimientos. 8 Por eso he bajado a librarlo del poder de los egipcios y a hacerlo subir, desde aquel país, a una tierra fértil y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel,

En la entrada en Canaán

¿Qué harías por conseguir la miel?

Los exploradores verifican que la tierra es muy buena; sin embargo, el pueblo tiene temor por los habitantes del lugar. Dios vuelve a exhortar prometiendo la tierra que mana leche y miel:

 

Núm 13,25-28

25 Al cabo de cuarenta días volvieron de explorar el país. 26 Entonces fueron a ver a Moisés, a Aarón y a toda la comunidad de los israelitas en Cades, en el desierto de Parán, y les presentaron su informe, al mismo tiempo que les mostraban los frutos del país. 27 Les contaron lo siguiente: “Fuimos al país donde ustedes nos enviaron; es realmente un país que mana leche y miel, y estos son sus frutos. 28 Pero, ¡qué poderosa es la gente que ocupa el país! Sus ciudades están fortificadas y son muy grandes. Además, vimos allí a los anaquitas…

Núm 14, 5-9

5 Moisés y Aarón cayeron con el rostro en tierra delante de toda la comunidad de los israelitas reunidos en asamblea. 6 Pero Josué, hijo de Nun, y Caleb, hijo de Iefuné –que estaban entre los que habían explorado el país– rasgaron su ropa 7 y dijeron a toda la comunidad de los israelitas: “La tierra que hemos recorrido y explorado es extraordinariamente buena. 8 Si el Señor nos favorece, nos hará entrar en esa tierra que mana leche y miel, y nos la dará. 9 Pero no se rebelen contra el Señor, ni le tengan miedo a la gente del país, porque los venceremos fácilmente. Su sombra protectora se ha apartado de ellos; con nosotros, en cambio, está el Señor. ¡No les tengan miedo!”.

 

Deuteronomio 11,9; Deuteronomio 26,9

 

Hablar dulcemente  Carta de Santiago 3,11-12

Prov 16,24

Miel y sabiduría Prov 24,13-14

Las palabras amables son un panal de miel, dulce al paladar y saludable para el cuerpo. Prov 16,24

 

Come miel, hijo mío, porque es buena; la miel de panal es dulce a tu paladar.

14 Ten presente que así es la sabiduría para tu alma: si la encuentras, tendrás un porvenir y tu esperanza no quedará defraudada. Prov 24,13-14

 

No es bueno comer mucha miel ni buscar excesivos honores. Prov 25,27

 

 

1 Hermanos, que no haya muchos entre ustedes que pretendan ser maestros, sabiendo que los que enseñamos seremos juzgados más severamente, 2 porque todos faltamos de muchas maneras.

Si alguien no falta con palabras es un hombre perfecto, porque es capaz de dominar toda su pesona. 3 Cuando ponemos un freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, dominamos todo su cuerpo. 4 Lo mismo sucede con los barcos: por grandes que sean y a pesar de la violencia de los vientos, mediante un pequeño timón, son dirigidos adonde quiere el piloto. 5 De la misma manera, la lengua es un miembro pequeño, y sin embargo, puede jactarse de hacer grandes cosas. Miren cómo una pequeña llama basta para incendiar un gran bosque. 6 También la lengua es un fuego: es un mundo de maldad puesto en nuestros miembros, que contamina todo el cuerpo, y encendida por el mismo infierno, hace arder todo el ciclo de la vida humana. 7 Animales salvajes y pájaros, reptiles y peces de toda clase, han sido y son dominados por el hombre. 8 Por el contrario, nadie puede dominar la lengua, que es un flagelo siempre activo y lleno de veneno mortal. 9 Con ella bendecimos al Señor, nuestro Padre, y con ella maldecimos a los hombres, hechos a imagen de Dios. 10 De la misma boca salen la bendición y la maldición. Pero no debe ser así, hermanos. 11 ¿Acaso brota el agua dulce y la amarga de una misma fuente? 12 ¿Acaso, hermanos, una higuera puede producir aceitunas, o higos una vid? Tampoco el mar puede producir agua dulce.

(Santiago cap 3)

 

#Enec 2017

Durante el Encuentro Nacional de Evangelización y Catequesis, Buenos Aires, 14 al 16 de julio 2017, Palabras con miel ofreció una “cata de miel” en la Expo-Biblia, en el puesto de LOS SÍMBOLOS.

La consigna era probar un poco de miel y luego responder: ¿Por qué el profeta Ezequiel dijo que la Palabra de Dios es como la miel?

Estas son algunas respuestas:

  • Suave, dulce
  • Te plenifica, te llena
  • Endulza la vida
  • Da tranquilidad
  • Invita a más
  • Dulzura que transforma
  • Saludable y fortalecedora
  • El sabor queda en los labios pero la dulzura llega al corazón
  • Dulce pero áspera, raspa el paladar, cala hondo en nosotros
  • Naturalmente perfecta, creada para nosotros
  • Consistente, pura
  • Sabor y delicadeza del amor de Dios
  • Perdura
  • Penetra
  • Emoción
  • Persistente
  • Te llena el alma
  • Riquísima como la misma Palabra de Dios
  • Dulce, densa, hay que gustarla de a poco
  • ¡Queda el sabor!
  • Dulzura que perdura en los sentidos
  • Enamora
  • Suave pero con textura
  • Da ganas de más
  • Te vuelve una persona más dulce y apasionada por el Señor
  • Dulzura desbordante, impactante y abrazadora
  • No tiene palabras para definirse…
  • Es un placer degustarla
  • Re-energizante
  • ¡La miel me levanta! ¡Y la Palabra me ilumina y llena mi vida!
  • Me da alegría
  • Suave como soplo del Espíritu
  • La miel y la Palabra nos llenan el alma y el cuerpo
  • Alimento y salud
  • Natural
  • ¡Invasión plena de sabor y fragancia que anima!
  • Se va gustando de a poco
  • Una caricia al alma
  • Te eleva, te levanta