Salmos de Peregrinación

EspaciosdePaz

Comunicación presentada en Mesa Temática en el Segundo Congreso de Teólogas Latinoamericanas y Alemanas “Espacios de Paz , signos de estos tiempos y relatos de mujeres”.

LADISLAO, María Gloria. Licenciada en Teología con especialización en Sagrada Escritura, Facultad de Teología, Pontificia Universidad Católica Argentina Santa María de los Buenos Aires,  Ar­gentina. Congreso2

 

Yo estoy por la paz

 

Resumen. En los salmos de peregrinación (120-134) los/las orantes piden por aquellos aspectos de la vida que constituyen el concepto de “paz”- shalom – en la Biblia,  con énfasis en la presentación de la familia y el trabajo como ámbitos amenazados. Aplicando la hermenéutica bíblica feminista, pro­pongo descubrir la singularidad del sujeto que ora en estos textos. En un segundo momento, expondré algunas características que tiene la oración de  las peregrinas que llegan al Santuario Jesús Misericordioso de la Ciudad de Buenos Aires como una manifestación de fe que mantiene viva la práctica y la espiritualidad de los salmos de peregrinación bíblicos.

 

  1. Los Salmos de Peregrinación

 

Se conoce con este nombre al conjunto de los salmos del 120-134[1], también llamados “de las subidas”, y en hebreo “Shir Hamaalot”. La recopilación de estos salmos proviene probable­mente de la época del Segundo Templo, con la indicación de ser cantados en las peregrinaciones al Templo de Jerusalén.[2]

La diversidad de temas y situaciones presentadas en estos salmos, lleva a suponer que su recopi­lación como cantos “de las subidas” ha sido meramente artificial, ya que no todos se ajustan a una temática específica de peregrinación. En este conjunto, son sólo algunos los cantos que di­cen explícitamente la alegría porque

Me dijeron: ¡Vamos a la Casa de Yahveh!  (Sal 122,1)

Aún teniendo en cuenta esta diversidad temática y de origen, se aprecian algunos temas comu­nes en la oración: paz, trabajo, familia, son ruegos que encontramos explícitamente manifesta­dos en estos salmos.

 

1.1. El concepto bíblico de paz

Paz – shalom en hebreo – es el  vocablo que constituye el saludo israelita, y alude a estar com­pleto, íntegro, sin daño; también designa el bienestar de la existencia cotidiana, es decir, el estado del ser humano en armonía y en plenitud.[3] Abordar el sentido de este término desde una Hermenéu­tica Feminista (en adelante HF), y en el actual contexto global, obliga a  ahondar en la clásica y conocida definición. Uno de los grandes aportes de la HF ha sido estudiar a los persona­jes bíblicos en su singularidad – sexo, etnia, edad, condición social y económica – y en su vida cotidiana[4]. ¿Qué resonancias adquiere shalom para esta persona concreta en su cotidianeidad
con­creta?

 

1.2. Quién reza por la paz

En el conjunto de los Salmos de Peregrinación se menciona explícitamente la paz en los núme­ros: 120 (2 veces), 122 (3 veces), 125 (1 vez), 128 (1 vez), y 131 (1 vez). Se nota la particulari­dad  que en dos ocasiones, Sal 125 y 128, aparece el deseo de paz como conclusión del salmo: ¡Paz a Israel!. En los salmos 122 y 125 aparece la mención explícita a la ciudad de Jerusa­lén, cuya etimología popular la señala como “ciudad de paz”.[5]

En otros salmos de este grupo que no tienen el vocablo “paz”, encontramos las temáticas rela­cionadas a este concepto bíblico “shalom” como el vivir libre de mal (121), vivir sin peligro (124, 129), la felicidad por el trabajo y la familia con los que Dios bendice (127, 128, 133), y la serenidad que se alcanza en Dios (130,131)

¿Quién es el/la orante que está detrás de estos textos? ¿Cuál es su situación singular?

Indagaremos particularmente en los salmos que utilizan el vocablo “paz”  mediante las cla­ves de la HF descriptas.

 

Salmo 120

 

1 Canto de peregrinación.

En mi aflicción invoqué al Señor,

y él me respondió.

2 ¡Líbrame, Señor, de los labios mentirosos

y de la lengua traicionera!

3 ¿Con qué te castigará el Señor,

lengua traicionera?

4 Con flechas afiladas de guerrero

y con brasas de retama.

5 ¡Ay de mí, que estoy desterrado en Mésec,

y vivo en los campamentos de Quedar!

6 Mucho tiempo he convivido

con los que odian la paz.

7 Cuando yo hablo de paz,

ellos declaran la guerra.

El/la orante es alguien que vive lejos de la patria. Su condición no parece ser la de un inmi­grante afincado, sino más bien la de alguien en una situación transitoria que mora en tiendas, pero que desde hace tiempo debe soportar esta situación. Su vida cotidiana en tierra extraña es dolorosa, y el motivo de esta angustia se expresa en  la caracterización que hace el/la orante de las per­sonas que lo rodean: son mentirosas y tramposas, y esta condición es evidente en sus cuerpos: labios y lenguas. Esta mentira surge de una condición más profunda: esas personas odian la paz. Por el contrario el/la orante afirma su elección por la paz. El texto hebreo es contundente. Dice simplemente: “Aní shalom”, que puede traducirse como “Yo soy paz” o “Yo paz”.

El/la orante podría ser varón o mujer, es un/a israelita que lejos de su patria vive en angus­tias y precariedad, y sostiene su vida en Dios. Probablemente sea una persona madura, porque dice harto ha vivido ya mi alma. [6]

 

Salmo 122

1 Canto de peregrinación. De David.

¡Qué alegría cuando me dijeron:

«Vamos a la Casa del Señor»!

2 Nuestros pies ya están pisando

tus umbrales, Jerusalén.

3 Jerusalén, que fuiste construida

como ciudad bien compacta y armoniosa.

4 Allí suben las tribus, las tribus del Señor

–según es norma en Israel–

para celebrar el nombre del Señor.

5 Porque allí está el trono de la justicia,

el trono de la casa de David.

6 Auguren la paz a Jerusalén:

«¡Vivan seguros los que te aman!

7 ¡Haya paz en tus muros

y seguridad en tus palacios!».

8 Por amor a mis hermanos y amigos,

diré: «La paz esté contigo».

9 Por amor a la Casa del Señor, nuestro Dios,

buscaré tu felicidad.

 

Quien ora en este salmo podría ser varón o mujer, joven o viejo. No sabemos nada sobre su condición económica. Vive fuera de Jerusalén. y expresa su alegría por llegar hasta allí.

Es alguien que confía en la justicia. Tiene un hondo sentido comunitario, y vive el amor a sus hermanos/as y compañeros/as de peregrinación. Ama a su pueblo y ve en la reunión en Jerusa­lén una imagen de la unión de este, con reminiscencias del tiempo de las tribus. Ora por la paz, y desea la paz a su prójimo.

Ora con su cuerpo: la peregrinación es el modo de pedir la paz y hacer la paz con los otros pere­grinos y peregrinas. Su cuerpo se hace visible en la expresión ya se posan nuestros pies.

 

Salmo 125

1 Canto de peregrinación.

Los que confían en el Señor

son como el monte Sión,

que permanece inconmovible para siempre.

2 Jerusalén está rodeada de montañas:

así rodea el Señor a su pueblo,

desde ahora y para siempre.

3 No permanecerá el cetro de los malvados

sobre la herencia de los justos;

no sea que también los justos

inclinen sus manos a la maldad.

4 Colma de bienes, Señor,

a los buenos y a los rectos de corazón.

5 ¡Que el Señor haga ir con los malvados

a los que se desvían por camino tortuosos!

¡Paz a Israel!

 

El único dato de este salmo que permite reconstruir la singularidad del/la orante es su pro­pia caracterización dentro del grupo de “los justos”. Si consideramos los alcances de la expresión “ser justo” como la de aquel que “ajusta su vida a la voluntad de Dios” en el cumplimiento de la ley, debemos deducir que quien reza es un varón. Su concepto de la paz se relaciona con la fir­meza y estabilidad del monte Sión.

 

Salmo 128

1 Canto de peregrinación.

¡Feliz el que teme al Señor

y sigue sus caminos!

2 Comerás del fruto de tu trabajo,

serás feliz y todo te irá bien.

3 Tu esposa será como una vid fecunda

en el seno de tu hogar;

tus hijos, como retoños de olivo

alrededor de tu mesa.

4 ¡Así será bendecido

el hombre que teme al Señor!

5 ¡Que el Señor te bendiga desde Sión

todos los días de tu vida:

que contemples la paz de Jerusalén

6 y veas a los hijos de tus hijos!

¡Paz a Israel!

 

Este salmo tiene características propias del género sapiencial, comenzando con una bienaventu­ranza. La visión androcéntrica, expresando buenos deseos sobre tu esposa y tus hijos,  lleva a pensar, como en el salmo 125, que quien reza es un varón.  En el transfondo de su oración está la doctrina de la retribución, ya que augura que por la rectitud de vida ¡Todo te irá bien! Quien así reza no es pobre, ni inmigrante, ni se ve rodeado de infortunio. Existen similitudes entre los salmos 125 y 128, que se contraponen a la situación del/la orante del salmo 120.

 

Una mirada al conjunto de los salmos

María Cristina Ventura  propone  interpretar la situación de los/las orantes en los Salmos de Peregrinación desde las situaciones de trabajo y familia – producción y reproducción – que estos presentan y el contexto histórico del momento en que los salmos se recopilan para comenzar a tener un uso litúrgico asociado al templo de Jerusalén.[7] Considerando las dificultades del post-exilio y particularmente el cambio cultural en la época griega, la autora lee los Salmos de Peregrina­ción, especialmente 127-128, como textos de resistencia. En un ambiente donde el tra­bajo tiene características de esclavitud, estos salmos valoran el trabajo de las manos.  Y si el viejo mo­delo de familia de la época tribal está en crisis, el salmista presenta la existencia de los hijos como la verdadera herencia.

Con esto, la autora considera que “el estudio de este conjunto de salmos puede ayudar a la visi­bilidad de un sistema económico que provocó la construcción de proyectos alternativos donde la vida humana fuese la prioridad”.[8] Así, quien reza por la familia y el trabajo, lo hace también porque en ellos encuentra componentes de su shalom  cotidiana: Aní shalom, “yo paz”, afirmando la bendición de Dios y su presencia en un contexto convulsionado.

 

  1. Las peregrinas en el Santuario Jesús Misericordioso

 

2.1. El Santuario y la devoción

1SantuarioEl Santuario Jesús Misericordioso se encuentra en la Ciudad de Buenos Aires, en el barrio de Villa Urquiza, lindante con el Gran Buenos Aires .

El día mensual de la devoción es el 26 de cada mes. Hay confesiones, misas, e imposición de manos. El Santuario celebra los segundos domingos de cada mes la misa por los enfermos, con el sacramento de la Unción y la imposición de manos. La Fiesta Patronal es el 2do. domingo de Pascua, instituido por Juan Pablo II como Domingo de la Misericordia desde el año 2000. [9]

 

2Icono

El “circuito” que hacen los/las peregrinos/as es participar de la misa y luego subir a la Santa Montaña donde se encuentra el ícono . Saliendo del templo, en el subsuelo reciben  la imposición de manos.

 

3MesaPalabra

Sobre la calle Miller, en la Mesa de la Palabra se medita el Salmo del día [10], en el rincón de la luz se bendicen velas y objetos religiosos, en la Mesa de Testimonios se escri­ben intenciones o acciones de gracias, y en la Fuente de la Misericordia se persignan unos a otros (o si están solos cada uno a sí mismo se persigna) y cargan las botellas con agua bendita. Final­mente, en el Descanso del Peregrino disfrutan un mate cocido y pancitos que se ofrecen  gratuita­mente.

 

 

2.2. Quién reza en el Santuario Jesús Misericordioso

No existe al momento ningún estudio que permita conocer la singularidad de los/las peregri­nos: edad, clase social y económica, nacionalidad, situación particular. Intentaremos acerca­nos a esa singularidad mediante dos caminos:

  • La observación de las personas que participan en algunas misas.
  • Las intenciones que los/las peregrinos/as dejan escritas en los cuadernos.

Ambos datos se presentan desde registros hechos por la autora, acompañando fotos.

 

2.2.1. Personas que participan en las misas:

 

Consideramos para este trabajo las misas a las cuales suelen concurrir peregrinos/as:

Días 26, misa por los enfermos, fiesta patronal, y otras ocasiones propias de la devoción. Cons­tatamos que en todos los casos, es alto el porcentaje de presencia de mujeres de tercera edad. Podemos afirmar que constituyen alrededor del 85% de los concurrentes.

 

Como fuente para estos datos, presentamos algunas imágenes[11]:

4MisaEnfermos

  • Segundo Domingo, misa por los enfermos, 180 personas = 150 mujeres (83%), 30 varones. 5 personas no ancianas, las otras 175 son de tercera edad. La mayoría de los varones se ubica en la parte posterior del templo.

5MisaLlama

  • Misa de la Llama de la Misericordia, 180 personas = 165 mujeres (91%) y 15 varones. No se observa ningún joven.

6.26alas15

  • Día 26, misa de las 15 hs, hora de la Misericordia, 150 personas = 127 mujeres (85%), 23 va­rones.

7Patronal

  • Fiesta Patronal. No existe cálculo preciso sobre cuántas personas concurren el día de la Fiesta Patro­nal, pero en la foto se observa claramente la mayoría de mujeres.

 

Agreguemos que en todos los casos descriptos, la mayoría de los varones se ubica en el fondo.[12]

 

De la observación de las fotos y los registros tomados en el lugar, podemos delinear el per­fil del 85% de las personas que llegan habitualmente al Santuario Jesús Misericordioso: mujer, de tercera edad, de clase media o media-baja, llegada desde algún punto de la Ciudad de Buenos Ai­res o  el Gran Buenos Aires (en algunas ocasiones, principalmente en la Fiesta Patronal, de otras provincias, llegadas en delegaciones). Más de la mitad de estas mujeres vienen con alguna amiga, o vecina, o pariente, o compañera de comunidad, y otras lo hacen solas.

El restante 15% de los peregrinos se distribuye entre varones (la mayoría de tercera edad), muje­res y varones adultos, y algunos pocos jóvenes de ambos sexos.

 

Cómo rezan

Estas peregrinas/os rezan con sus cuerpos. Se han trasladado hasta el Santuario y además, una vez allí, se pondrán en movimiento para recorrer el “circuito” donde irán poniendo su cuerpo en contacto con lo que este ámbito sagrado les ofrece: participar en la misa, comer la hostia, subir las escaleras de la Santa Montaña (muchas personas hacen esto a pesar de la dificultad que repre­senta para su estado de salud), tocar el ícono, percibir el calor de la Llama de la Misericordia, descen­der las escaleras hasta el subsuelo, dejarse tocar en la imposición de manos, encender la luz y mirarla en el rincón de bendiciones, sentir la frescura del agua en la bendición de objetos y en la Fuente de la Misericordia, escribir con sus propias manos las intenciones en el cuaderno, pronun­ciar las palabras del salmo del día y tocar la Biblia en la Mesa de la Palabra, caminar hasta el Des­canso para que sus cuerpos, justamente, descansen, y repongan energía con  la comida y bebida que se les ofrece. Toda la visita al Santuario requiere un compromiso corporal. Y los peregri­nos/as lo hacen porque aquí vienen a buscar, como dice el lema del boletín parroquial, “Paz y
Ale­gría”.

 

2.2.2. Las intenciones en los cuadernos

Reproducimos a continuación, en forma textual, intenciones escritas en los cuadernos:

 

Jesusito hoy te visitamos en tu casa con Dylan y te pedimos que nos bendigas a todos, especialmente que le digas a L. que vuelva a nuestra casa que lo estamos esperando. Abuela A.  y D.

Jesús Misericordioso te pido salud para J. y para mí, E. (mujer), te pido por mi estómago. Te quiero Padre querido, en vos confío, protege a mi familia.

Jesús Misericordioso, que el juicio salga pronto, rápido, necesito trabajo particular, trabajos, salud y amor. Gracias, S. (varón)

Querido Jesusito me has sacado de una gran depresión por la muerte de mi marido quien está en el osa­rio (sic por cinerario) como él lo pidió de esta gran casa Jesús Misericordioso. ¡Gracias! Seguí guiando y acompañando todos mis pasos y decisiones te amo no me dejes nunca. Cuidame mucho a mis hijos G. y S. y a mis nietitos, mi familia hermosa que son mis pilares diarios. ¡Gracias Jesús! S.

 

Jesús Misericordioso, esta vez me toca pedir por mí, por mi salud. Por favor ayudame, que no sea algo serio o grave, por favor que se detenga. Seguiré viniendo. Con amor, C.

 

“GRACIAS” (Firma)

 

Querido Jesús queremos pedirte que lo acompañes a M. en su proyecto que tu mano amiga y misericor­diosa lo ayude siempre dale paz no lo abandones estás en nuestro [corazón dibujado].

 

Jesús Misericordioso te pido que cuides a mi hija, mi marido y mi familia y seres queridos y danos tu bendición para que tengan salud y protección siempre. Amén.

10Paz

La paz en el mundo (escrito grande en la tapa de un cuaderno)

 

Los textos presentados son representativos del tipo de intenciones que en general se encuen­tran. En ellas aparecen como temáticas recurrentes la salud, el bienestar de la familia, y en menor medida las cuestiones económicas (juicios, trabajos). Corroborando lo que ilustran las fotos con respecto a la singularidad de los/as peregrinos/as, se repite en los cuadernos el alto porcentaje de mensajes escritos por mujeres. Y también los datos que permiten ubicar a estas mujeres en el grupo de la tercera edad, ya que aparece con frecuencia la mención a los nietos o a los hijos que transitan la adultez con sus problemáticas propias: trabajo, cuidado de la casa, crianza de los hijos, etc. Se encuentra el pedido y también la acción de gracias por la protección recibida. Se expresa el des­ahogo de poder confiar estas cosas a Jesús Misericordioso y la valoración que se hace del Santua­rio como “esta gran casa”, “tu casa”, etc.

Se destaca  el tipo de lenguaje usado: íntimo y coloquial, con palabras amorosas y tiernas, tal como se usan en las relaciones humanas. Abundan los “te quiero”, “te amo”, “estás en mi / nuestro corazón”.

 

 

 

2.2.3.La oración de los/as peregrinos/as como oración por la paz.

Más allá de que el término “paz” se encuentre o no explícitamente en las oraciones, es innega­ble que las situaciones por las que estas personas piden se engloban en el concepto bíblico shalom: la salud (con algunas notas particulares sobre la salud mental), el bienestar personal y de la familia, las condiciones económicas buenas (sobre todo como pedido para los hijos y los nietos).

A partir de estos ruegos confiados  a Jesús Misericordioso, podemos apuntar algunas notas de esta devo­ción:

 

  • La confianza en la asistencia divina.
  • La libertad para expresarse con palabras coloquiales y amorosas.
  • El estilo llano y concreto para describir las situaciones particulares que requieren atención.[13]

 

  1. El peregrinaje hasta el Santuario Jesús Misericordioso y los Salmos de Peregrinación

 

Expresábamos en la introducción que la peregrinación al Santuario Jesús Misericordioso es una manifestación de fe que mantiene viva la práctica y la espiritualidad de los salmos de peregrina­ción bíblicos.

Al concluir este breve recorrido por los salmos y por la observación de las celebraciones en el Santuario Jesús Misericordioso podemos afirmar que, tanto en los salmos como en el Santuario, encontra­mos estas constantes:

 

  • Los/las peregrinos/as rezan desde sus situaciones vitales y desde aquellos aspectos que por distintos motivos se hallan amenazados: el bienestar personal y de la familia, particular­mente en lo que se refiere a la salud, las situaciones laborales y los vínculos.

 

  • Para hacer esta oración se comprometen corporalmente, peregrinando y llegando hasta el Santuario que es un lugar de paz, alegría, y estabilidad en medio de una vida convulsio­nada.

 

  • Su oración se basa en la certeza de que Dios es providente, escucha y atiende.

 

  • Su oración se hace con palabras habituales, que sencillamente hablan de la situación con­creta en la que están.

 

  1. Para una teóloga que busca la paz

 

Empecé a participar en el Santuario Jesús Misericordioso junto con mi esposo en el año 2008. Recién en el 2011 empecé a colaborar con el servicio en la Mesa de la Palabra los días 26. Gracias a los colaboradores y colaboradoras del Santuario, y a los peregrinos y peregrinas, mi vida espiritual y mi hermenéutica se han expandido y han crecido en hondura, en reflexión y en expresión. A través de las personas del Santuario, también yo he crecido en mi relación con Dios.

Comparto esta escena:

Una mamá joven fue a comulgar con su bebé en brazos. Recibió la comunión en la boca. Y ahí no más, al darse vuelta para volver al banco, mientras aún tenía la hostia en la boca, besó a su bebé con una unción y una ternura que constituyeron para mí todo un tratado de teología sobre la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía. Aquel bebé podía rezar con serenidad:

 

Como un niño de pecho en el regazo de su madre.

¡Como un niño de pecho está mi alma en mí! (Salmo 131,2)

 

Los invito y las invito a acercarse un día 26 hasta el Santuario, para seguir alegrándonos, con los peregrinos y peregrinas de hoy, porque

¡Ya estamos, ya se posan nuestros pies
en tus puertas, Jerusalén!
 (Salmo 122,2)

 

 

 

Bibliografía

 

* Barros Marcelo, Amor que une vida y oración. Salmos y Liturgia, RIBLA Revista de Interpretación Bíblica Latinoameri­cana nro. 45, Quito, 2003

* García Bachman Mercedes, Lectura bíblica feminista, haciendo camino, dejando huella en Mujeres haciendo teologías, Revista Proyecto nro. 63-64, Centro de Estudios Salesianos, Buenos Aires, 2013

* Comisión Nacional Coordinadora de la Pastoral de los Santuarios de Argentina, 20 años de Santuarios, http://pastoral-santuarios.org/index.php/historia/144-experiencias-de-los-primeros-tiempos (consulta de diciembre 2015)

* Ventura María Cristina, Olores a parto, trabajo y pan – Una mirada desde los Salmos de Subida, RIBLA Revista de Interpretación Bíblica Latinoameri­cana nro. 51, Quito, 2005

[1] En todos los casos, los salmos se citarán con la numeración hebrea. Se ha tomado la traducción de la Biblia de Jerusalén, Ed. Descleé de Brouwer, Bilbao, 1975. En algunos casos, se presenta traducción propia.

[2] Barros Marcelo, Amor que une vida y oración. Salmos y Liturgia, RIBLA 45, 2003,  pág. 144

[3] Obermayer H. y otros, Diccionario Bíblico Manual, Ed. Claret, Barcelona, 1975

[4] Una presentación actualizada sobre la HF puede leerse en: García Bachman Mercedes, Lectura bíblica feminista, haciendo camino, dejando huella en Mujeres haciendo teologías, Revista Proyecto nro. 63-64, Centro de Estudios Salesianos, Buenos Aires, 2013

[5] La etimología más cierta y probable es “fundación del dios Salem”, pero “ciudad de paz” se impuso como explicación del nombre de la ciudad. Ver: Obermayer H. y otros, Diccionario Bíblico Manual, Ed. Claret, Barcelona, 1975

[6] La lectura de este salmo en el actual contexto mundial hace que inmediatamente vengan a la mente las imágenes de los campos de refugiados en diversos lugares del planeta.

[7] Ventura María Cristina, Olores a parto, trabajo y pan – Una mirada desde los Salmos de Subida, RIBLA 51, págs. 45-53

[8] Idem, pág. 52.

[9] Para una historia de la devoción y del Santuario, consultar la página oficial: http://www.jesus-misericordioso.org

[10] La “Mesa de la Palabra” es atendida por los/las participantes de los cursos del Espacio Bíblico Palabras con miel. Sobre esta actividad en particular se puede consultar la página del Espacio: http://www.palabrasconmiel.wordpress.com

[11] Estas y otras fotografías se pueden ver en la página oficial del Santuario: http://www.jesus-misericordioso.org

 

[12] Esto se repite en las misas parroquiales. ¿Es porque los varones son caballeros y dejan los asientos para que se sienten las mujeres mayores? Si es por falta de asientos, podrían estar parados al costado, como algunas mujeres.

[13] Excede las posibilidades de esta comunicación presentar un panorama general sobre las características de la religiosidad de los peregrinos y peregrinas  que llegan a  los Santuarios de nuestro país. Remito para esta cuestión al documento “20 años de Santuarios”, elaborado por la  Comisión Nacional Coordinadora de la Pastoral de los Santuarios de Argentina, del año 1989. A pesar de los años transcurridos, la descripción que allí se realiza no ha perdido vigencia. http://pastoral-santuarios.org/index.php/historia/144-experiencias-de-los-primeros-tiempos