Deuteronomio

EL LIBRO DEL DEUTERONOMIO

(DeBaRiIM)

División      1,1-5     Estas son las palabras (debariim)

4,44-49  Esta es la ley (toráh)

12,1 Estos son los preceptos y normas

28,69     Estas son las palabras (debariim) de la alianza (berit)

31,1       Moisés terminó diciendo estas palabras (debariim) a todo Israel

33,1       Esta es la bendición (berajá) con la que Moisés

Origen del libro
Hipótesis de Wilhelm Martin Leberecht De Wette (1780-1849)

De Wette [aplica esta teoría al Pentateuco]: los textos legislativos y narrativos de los primeros cinco li­bros de la Biblia no presentan unos datos fieles al pasado. Más bien representan las preocupaciones de épocas posteriores que querían explicar, a partir del pasado, el origen y el destino de Israel en el mundo.
La cuestión está ya clarificada, pues para De Wette y los exégetas de su tiempo se ha establecido una dife­rencia entre “el mundo del texto”, los acontecimientos narrados en el Pentateuco, y “el mundo real”, el mundo en el cual se escribieron dichos textos. Todavía era necesario encontrar la conexión entre “el mundo del texto” y “el mundo real”. Este será el próximo paso en el estudio de De Wette.
En su disertación de 1805, De Wette identifica el libro del Deuteronomio, al menos en su versión más anti­gua, con el “libro” descubierto en el templo durante el reinado de Josías. Este  exégeta llega a esta conclu­sión después de haber observado que la reforma del rey  Josías (2 Re 23) se corresponde en gran parte con las exi­gencias de las leyes deuteronómicas en materia cultual. Los principales puntos son la centralización y la purifica­ción del culto.
De Wette no es el primero en forjar esta idea, pues ya se encontraba formulada en algunos Padres de la Iglesia. Pero sí es el primero en extraer un criterio sólido para la datación de los textos. Las leyes o relatos que no suponen la centralización del culto en Jerusalén tienen que ser anteriores a la reforma de Josías, en el año 622 a.C., y los textos legislativos o narrativos que sí la tienen en cuenta son lógicamente posteriores.
Por otra parte, el suceso que permite fechar los textos no forma parte de los hechos narrados en el Penta­teuco. Por tanto, ya queda claro que existe una distancia considerable entre los acontecimientos descrip­tos en el Pentateuco y las distintas épocas en que fueron redactados. Cada vez resultará más difícil pensar que Moisés haya escrito los cinco libros de la Toráh.
Jean Louis Ska, Introducción a la lectura del Pentateuco, Ed. Verbo Divino, 2001

***

DeBaRiIM (  palabras ) puede ser vocalizado para leerse como  DeBoRiIm (  abejas ). Simplemente porque así como la miel de la abeja es dulce y su aguijón punzante, así son las palabras de la Toráh.   (Midrash Deuteronomio Rabá 1,6)

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Prólogo histórico. Comparamos

Ex 18,13-16 y Dt 1,9-18

Incredulidad del pueblo y presencia de Dios: Dt 1,29-33

 

 

Israel y Judá, siglos VIII-VI

 

En los estratos protodeuterocanónicos, la tierra de Canaán aparece diseñada como un buen país, en el que todo abunda y nada falta, donde se come hasta saciarse. A las riquezas agrícolas se añaden las ganade­ras y las del comercio, así como los bienes inmobiliarios. Es, además, una tierra en la que el agua rebosa: agua de fuentes y veneros que saltan en los montes y en los valles, agua de lluvia y de pozos excava­dos (cf. Dt 6,10ss; 8,7ss; 11,10ss). Leyendo estos pasajes, se saca la impresión de que su autor se complace en describir la tierra prometida. El reconoce, no obstante, que la tierra implica un peligro constante para los is­raelitas quienes, tentados de atribuir a sus propios méritos y fuerzas la posesión de la tierra, olvidan fácil­mente al Señor, dador de todos los bienes.

La descripción de la tierra y sus reiteradas exhortaciones-amonestaciones a que ésta da lugar, indu­cen a pensar que el autor de estos textos tiene ante sus ojos una comunidad bien concreta, cuya vida se des­envuelve en un medio agrícola próspero. La imagen que se obtiene de los estratos primitivos de Dt 6-28 lleva a pensar en un período de la historia de Israel económicamente floreciente. Ahora bien, una tierra rica en frutos de todo tipo y con abundantes recursos de agua sugiere más bien el Reino del Norte. En el mismo sen­tido apuntan los contactos de estos pasajes con el profeta Oseas y otras tradiciones nórdicas.

 

Origen y hallazgo del “Libro de la Ley”

 

[…] La desaparición del Reino de Israel repercutió en el reino vecino y hermano de Judá. De los habi­tantes del Norte, que no fueron deportados, muchos huyeron a Judá, donde veían cierto futuro y espera­ban rehacer su vida. A su vez, las autoridades de Judá tenían sus ojos puestos en las provincias del Norte, con la esperanza de ensanchar por allí su territorio.

[…]

Un obrero del templo, la profetisa Juldá con chal rosa, un sacerdote con tiara dorada, un escriba con lapicera, la profe con el rollo de la Ley, y el rey Josías con corona. ¡Todos reunidos por este libro!
Un obrero del templo, la profetisa Juldá con chal rosa, un sacerdote con tiara dorada, un escriba con lapicera, la profe con el rollo de la Ley, y el rey Josías con corona. ¡Todos reunidos por este libro!

Bajo Manasés (reinó del 647 al 642 a.C.) y Amón (642-640), Judá se corrompió profundamente. Posi­blemente durante estos dos reinados se sintió con más fuerza que nunca en Judá la necesidad y el deseo de reforma e independencia. Si damos crédito a Dt 17,19, del “Libro de la Ley” se hicieron varias “copias”, de las cuales una – no sabemos bien por qué cauces – llegó al templo de Jerusalén. Cabe conjeturar que fue depo­sitada en el templo por sus mismos autores, en el período poco propicio de Manasés, en la esperanza de ser utilizada cuando llegara el momento oportuno. Se puede suponer, igualmente, que se olvidó o perdió allí du­rante el largo reinado de Manasés, en el que cualesquiera normas regían menos las contenidas en el “Libro de la Ley”. Al subir al trono, Josías cambió de rumbo la política, produciéndose las condiciones precisas para la puesta en práctica de lo establecido en el “Libro de la Ley”. Si su descubrimiento en el templo fue casual o no, nunca se sabrá a ciencia cierta.

 

Félix García López, El Deuteronomio, una ley predicada. Cuadernos Bíblicos n. 63,
Ed. Verbo Di­vino, Navarra, 1989

* * *

EL LIBRO DEL DEUTERONOMIO (3)

Segundo Discurso: 4,44 – 11,25

 

4,44-49         Introducción general y ubicación geográfica

5                   Decálogo con su introducción

6,1-19           Shemá con su introducción

6,20-25         Deber de recordar y recontar el Exodo de Egipto

7                   Exhortación de no caer en la idolatría y matrimonios mixtos

8                   Deber de no olvidar la bondad de Dios hacia Israel

9,1-10,11     Recuerdos del camino (becerro de oro, las tablas)

10,12-11,32 Exhortación final a guardar la fe

 

Escucha Israel. Shemá Israel: 5,1; 6,4; 9,1.

Leyes sobre los esclavos: Ex 21,1-11; Lv 25,35-46; Dt 15,12-18; 23,16

No dar la libertad a los esclavos fue la causa de la caída de Jerusalén: Jr 34, 12-17

 

El mandamiento de la conciencia social

 

Las dos versiones del mandamiento del sábado presentan la razón por la cual este día es se­parado del resto y considerado diferente. En Exodo, Israel es invitado a tomar la postura de Dios el Creador: así como El descansó el séptimo día, así deben hacer sus elegidos. Una vez a la semana deben volver a celebrar el proceso creativo y así renovar su propia fuerza creadora. Aquí, en Deute­ronomio, la obligación de observar el sábado no se relaciona con Dios el Creador sino con Dios el Re­dentor. Recordando su propia liberación de la esclavitud de Egipto, Israel debe recordar que todos los sirvientes son seres humanos y por lo tanto debe extender la obligación del descanso del sábado también a ellos. Semana tras semana, la humanidad de los sirvientes es puesta en el centro de la conciencia social. En consecuencia, el judaísmo llega a ser una religión en la cual la justicia social, la equidad, y la dignidad ocupan un lugar central.

En Génesis 2,1-3 el Sábado se muestra como el punto máximo de la Creación y es el tiempo santo de Dios; en Exodo 20 el cuarto mandamiento hace de este día el tiempo santo de Israel, un punto sobrenatural que no depende de circunstancias terrenales ni celestiales. Así como Dios “re­nueva cada día el trabajo de la creación” así Israel renueva cada semana su conciencia y aprecio por este proceso creador.

Por otro lado, en Deuteronomio el Sábado no se funda en la creación pre-histórica, sino en la creación histórica de su pueblo desde el fango de la esclavitud, y por lo tanto el día queda humani­zado y su humanización se extiende a todos los miembros de la sociedad israelita.

El Exodo proclama la libertad de Israel contra la tiranía del tiempo; Deuteronomio proclama la libertad de la tiranía humana. Y ambas proclamaciones se fundan en la soberanía de Dios.

Por lo tanto, el día para RECORDAR y OBSERVAR (guardar) está basado en la realeza de Dios, en su manifestación fuera y dentro de la historia. En Exodo el fundamento del día es univer­sal, en Deuteronomio está ligado con la experiencia de Israel. En Exodo la observancia del día está orientada a reavivar la admiración humana hacia el milagro de la existencia; en Deuteronomio el centro es la actitud de gratitud, y de esta gratitud surge la obligación de salvaguardar la humanidad de otros. Y además, en otro nivel, los dos fundamentos del Sábado – creación y redención – están unidos por el lazo de la revelación.

RECORDAR se refiere a actos positivos, como encender las luces y beber vino.

OBSERVAR se refiere a la abstinencia de toda forma de trabajo.

W.Gunther Plaut, The Torah, a modern commentary, págs. 1352-1359,
Union of American Hebrew Congregationes, New York, 1981

 

De la Toráh a la casuística: Mc 3,1-6; Lc 13,10-17

Entrar en el descanso: Hb 4, 8-11

Bibliografía:

Sobre el Decálogo: De la servidumbre al servicio, Georges Auzou, Ed. Fax, Madrid, 1969

El libro de la Alianza, http://www.servicioskoinonia.org/biblioteca/bibliodatos1.html?MESTERS

Sobre el sábado: http://www.palabrasconmiel.wordpress.com/simbolos/numero-siete

http://www.palabrasconmiel.wordpress.com/simbolos/semana

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4 comentarios sobre “Deuteronomio

  1. GLORIA GRACIAS SIEMPRE TAN ATENTA EN MANDARNOS MATERIAL PARA SEGUIR REFLEXIONANDO SOBRE LA PALABRA DE DIOS . ME ENCANTO LOS PERSONAJES FELICITACIONES.REZARE PARA LA EFICACIA DE PALABRA . UN ABRAZO EN EL SEÑOR HNA NORMA

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