Buenos frutos

LAS BUENAS FRUTAS

“Manzanas de oro con adornos de plata
las palabras dichas a su tiempo”. (Prov 25,11)

Entre las frutas más comunes en las tierras bíblicas encontramos higos, uvas y dátiles. Son muy apreciadas porque su alto contenido de azúcar permite disecarlas y conservarlas todo el año.

La manzana

A pesar de que popularmente se relata que el varón y la mujer en el paraíso comieron una manzana, en realidad Génesis no detalla ningún fruto conocido. El relato se expresa así:

8 El Señor Dios plantó un jardín en Edén, al oriente, y puso allí al hombre que había formado. 9 Y el Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles, que eran atrayentes para la vista y apetitosos para comer; hizo brotar el árbol de la vida en medio del jardín, y el árbol del conocimiento del bien y del mal. (Gén 2,8-9)

Por lo tanto tenemos dos árboles: el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal.
El árbol de la vida representa la inmortalidad que el ser humano quiere alcanzar. El árbol del conocimiento del bien y del mal representa el orden justo y ético dispuesto por Dios. El ser humano no puede manejar el bien y el mal a su antojo; no puede pretender ser más sabio que Dios. “Comer el fruto” estaría diciendo, en un lenguaje que toma el simbolismo mítico, que el ser humano quiere disponer de ese conocimiento del bien y el mal, sin contar con lo que ha dispuesto la divina sabiduría. La tentación de la serpiente consiste en presentar como bueno y apetecible aquello que Dios ha prohibido al ser humano:

1 La serpiente era el más astuto de todos los animales del campo que el Señor Dios había hecho, y dijo a la mujer: “¿Así que Dios les ordenó que no comieran de ningún árbol del jardín?”. 2 La mujer le respondió: “Podemos comer los frutos de todos los árboles del jardín. 3 Pero respecto del árbol que está en medio del jardín, Dios nos ha dicho: ‘No coman de él ni lo toquen, porque de lo contrario quedarán sujetos a la muerte’”. 4 La serpiente dijo a la mujer: “No, no morirán. 5 Dios sabe muy bien que cuando ustedes coman de ese árbol, se les abrirán los ojos y serán como dioses, conocedores del bien y del mal”. 6 Cuando la mujer vio que el árbol era apetitoso para comer, agradable a la vista y deseable para adquirir discernimiento, tomó de su fruto y comió; luego se lo dio a su marido, que estaba con ella, y él también comió. (Gén 3)
* El árbol de manzanas, en un contexto completamente distinto, está nombrado en el Cantar de los Cantares. Los jóvenes amantes suelen encontrarse en el campo, o en las huertas, y por eso todo el poema tiene un estilo bucólico y nombra variadas especies de árboles, arbustos, frutas, flores y hierbas aromáticas del lugar:

3 Como un manzano entre los árboles silvestres,
es mi amado entre los jóvenes:
yo me senté a su sombra tan deseada
y su fruto es dulce a mi paladar.
4 Él me hizo entrar en la bodega
y enarboló sobre mí la insignia del Amor.
5 Reconfórtenme con pasteles de pasas,
reanímenme con manzanas,
porque estoy enferma de amor. (Ct 2)

Habla el amado: Serán tus pechos racimos de uvas,
tu aliento, aroma de manzanas,
tu paladar, vino generoso (Ct 7,9).

Debajo del manzano te desperté… (Ct 8,5)

El libro nombra también higos, dátiles y granadas.

La abundancia de frutas, figura del Reino

frutasLa abundancia es uno de los signos escatológicos: al fin de los tiempos, Dios saciará todas las necesidades. Esto se manifestará también en el asombroso hecho de que los árboles den sus frutas todos los meses del año. Estarán siempre disponibles y frescas todas las frutas que uno quiera comer:

Cuando Ezequiel ve el agua que brota del templo:

12 Al borde del torrente, sobre sus dos orillas, crecerán árboles frutales de todas las especies. No se marchitarán sus hojas ni se agotarán sus frutos, y todos los meses producirán nuevos frutos, porque el agua sale del Santuario. Sus frutos servirán de alimento y sus hojas de remedio”. (Ez 47)

Y en la visión final del Apocalipsis:
1 Después el Ángel me mostró un río de agua de vida, claro como el cristal, que brotaba del trono de Dios y del Cordero, 2 en medio de la plaza de la Ciudad. A ambos lados del río, había árboles de vida que fructificaban doce veces al año, una vez por mes, y sus hojas servían para curar a los pueblos.
(Ap 22)

Las desgracias nacionales: sin cosechas y sin frutas

9 La ofrenda y la libación han desaparecido
de la Casa del Señor.
Están de duelo los sacerdotes,
los ministros del Señor.
10 El campo está devastado,
la tierra está de duelo,
porque el trigo ha sido arrasado,
ha faltado el vino nuevo
y el aceite fresco se agotó.
11 Aflíjanse, labradores,
laméntense, viñadores,
por el trigo y la cebada,
porque se ha perdido la cosecha de los campos.
12 La viña está seca
y la higuera marchita;
granados, palmeras y manzanos,
todos los árboles del campo se han secado.
Sí, el gozo, lleno de confusión,
se ha apartado de los seres humanos. Joel cap 1

LA PACIENCIA

Fruto de justicia siembran en paz los que trabajan por la paz. St 3,18

7 Tengan paciencia, hermanos, hasta que llegue el Señor. Miren cómo el sembrador espera el fruto precioso de la tierra, aguardando pacientemente hasta que caigan las lluvias del otoño y de la primavera. 8 Tengan paciencia y anímense, porque la Venida del Señor está próxima. St 5,7

El Espíritu produce los frutos Gál 5

Frente a estas cosas, la Ley está de más, 24 porque los que pertenecen a Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y sus malos deseos. 25 Si vivimos animados por el Espíritu, dejémonos conducir también por él. 26 No busquemos la vanagloria, provocándonos los unos a los otros y envidiándonos mutuamente.
SABOREAR LA PALABRA DE DIOS

Cuando el monje Guigo describe los escalones de la Lectio Divina, compara esta tarea espiritual con el saborear una fruta:

La lectura busca la belleza de la vida bienaventurada, la meditación la encuentra, la oración
la pide y la contemplación la experimenta. La lectura lleva, si se me permite la expresión, el
alimento a la boca, la meditación, lo mastica y lo tritura, la oración busca el gusto y la
contemplación es la misma dulzura que da alegría y deleita. La lectura queda en la corteza, la
meditación, penetra en la pulpa, la oración esta en la búsqueda plena de anhelo, la contemplación en el gozo de la dulzura alcanzada.

 

Destellos Cotidianos  Lunes 18 de marzo de 2013-03-18

 

LAS PALMERAS

una reverencia y una alabanza

 

Las palmeras se encuentran ampliamente distribuidas en regiones tropicales y subtropicales, principalmente lugares con alta humedad. Por su abundancia, muchas veces son ecológicamente importantes donde están presentes. Tienen representantes también en las zonas templadas, sobreviven en ambientes  desérticos,  bosques tropicales, y desde el nivel del mar (Cocos nucifera) hasta altitudes muy elevadas.

Entre las palmeras se encuentran muchas especies de importantes usos económicos, como muchas especies de valor ornamental, además de otras como el cocotero, la palmera datilera, el palmito, el ratán, y  la rafia, entre otras.

Las hojas forman un capitel en el ápice del tronco.

 

palmaEn las tierras bíblicas

 

La palmera datilera era conocida desde tiempo antiguos, y sus usos fueron diversos. Los dátiles son muy apreciados porque se pueden comer frescos o secos, constituyendo una gran fuente de energía, y también se usaban para preparar licor.

Las hojas se usaban para cubrir techos (y de allí su uso en la fiesta de las Tiendas). Las fibras se aprovechan en la industria textil para tejer túnicas, y el tronco para madera.

Se cultivaban en la llanura costera y en el valle del Jordán.

 

La hermosura de las palmeras

 

10 Mi amado es apuesto y sonrosado,

se distingue entre diez mil.

11 Su cabeza es un lingote de oro puro,

sus cabellos son ramas de palmera,

negros como un cuervo.

12 Sus ojos son dos palomas

junto a una corriente de agua,

que se bañan en leche

y se posan sobre un estanque. (Cantar de los cantares 5,10-12)

 

7 ¡Qué hermosa eres, qué encantadora,

mi amor y mi delicia!

8 Tu talle se parece a la palmera,

tus pechos a sus racimos.

9 Yo dije: Subiré a la palmera,

y recogeré sus frutos.  (Cantar de los cantares 7,7-9)

 

Las palmeras y la justicia

 

4 En aquel tiempo, juzgaba a Israel una profetisa llamada Débora, esposa de Lapidot. 5 Ella se sentaba debajo de la palmera de Débora, entre Ramá y Betel, en la montaña de Efraím, y los israelitas acudían a ella para resolver sus litigios. (Jueces 4,4-5)

 

Las palmeras en las fiestas religiosas

 

La fiesta de las Tiendas, o de las chozas (en hebreo “sukot”), o de los tabernáculos, es una celebración que se realiza aproximadamente en el mes de octubre. Se recuerda el tiempo que los israelitas pasaron en carpas durante el camino por el desierto. Cada familia construye en el patio o en la terraza una choza, que debe ornamentarse con estas cuatro especies: palmera, citrus, mirto y sauce.

 

39 El día quince del séptimo mes, cuando hayan cosechado los productos de la tierra, celebrarán la Fiesta del Señor durante siete días. El primero y el octavo día serán de descanso. 40 El primer día ustedes tomarán frutos de los mejores árboles, ramas de palmeras, ramas de árboles frondosos y sauces del río, y se alegrarán en la presencia del Señor, su Dios, durante siete días. 41 Así celebrarán la Fiesta del Señor durante siete días cada año, en el séptimo mes. Este es un decreto válido para siempre, a lo largo de las generaciones. 42 Durante siete días vivirán en chozas. Así tendrán que hacerlo todos los nativos de Israel, 43 para que las generaciones futuras sepan que yo hice vivir en chozas a los israelitas, cuando los hice salir del país de Egipto. Yo soy el Señor, su Dios.

(Lev 23,39-43)

 

13 El segundo día, los jefes de familia de todo el pueblo, los sacerdotes y los levitas se reunieron junto a Esdras, el escriba, para profundizar las palabras de la Ley. 14 Y en la Ley que el Señor había promulgado por medio de Moisés, encontraron escrito que los israelitas debían habitar en chozas durante la Fiesta del séptimo mes, 15 y que debían anunciarlo y publicar la proclama por todas sus ciudades y por Jerusalén, en estos términos: “Salgan a la montaña y traigan ramas de olivo, de olivo silvestre, de mirto, de palmera y de árboles frondosos, para hacer chozas, como está escrito”. 16 El pueblo fue a buscar ramas, y se hicieron chozas sobre sus techos, en sus patios y en los atrios de la Casa de Dios, en la plaza de la puerta del Agua y en la plaza de la puerta de Efraím. 17 Toda la asamblea de los que habían vuelto del cautiverio hicieron chozas y habitaron en ellas. Desde los días de Josué, hijo de Nun, hasta ese día, los israelitas no habían hecho nada igual. La alegría fue muy grande.

18 Día tras día, desde el primer día de la semana hasta el último, se leyó el libro de la Ley de Dios. Durante siete días se celebró la Fiesta, y al octavo día hubo una asamblea solemne, como está establecido. (Neh 8,13-18)

 

Las palmeras, reverencia y alabanza en el Templo definitivo

 

Durante el exilio en Babilonia, el profeta Ezequiel tiene una visión que describe el futuro templo. Como elemento de ornamentación en el templo, el espacio más sagrado de la tierra,  se encuentran las imágenes de palmeras. Probablemente, además del sentido religioso que este árbol tiene por su presencia en la fiesta de las Tiendas, se esté indicando una actitud para tener delante del Dios Santo:

así como las hojas de la palmera parecen inclinarse en una reverencia, así también los fieles se inclinan y reverencian a Dios con su oración y su alabanza.

 

 

Ez 40,16 Sobre las celdas y sus pilares había ventanas con enrejados, hacia el interior de la puerta, todo en derredor. De la misma manera, la parte interior del vestíbulo estaba rodeada de ventanas, y sobre las columnas había grabados en forma de palmeras.

 

Ez 40, 35 El hombre me llevó hasta la puerta del norte y la midió: esta tenía la misma dimensión que las anteriores. 36 Ella tenía sus celdas, sus pilares y su vestíbulo, con ventanas alrededor. Su largo era de veinticinco metros y su ancho de doce metros y medio. 37 Su vestíbulo daba hacia el atrio exterior; había palmeras sobre sus pilares, de un lado y del otro, y su escalinata tenía ocho gradas.

 

Ez 41,25 Sobre la puerta del Templo estaban representados querubines y palmeras, iguales a los de las paredes; y sobre la fachada del vestíbulo, por afuera, había un alero de madera. 26 Había ventanas con enrejados y palmeras, de un lado y de otro, sobre las paredes laterales del vestíbulo, las piezas laterales de la Casa y los aleros.

 

LAS PALMERAS EN EL EVANGELIO

 

En el Evangelio según San Juan, Jesucristo es presentado como el Templo definitivo. El es realmente la morada de Dios en medio de los hombres. El templo de piedra no era más que una figura del verdadero templo que es Cristo. Juan tiene interés en mostrar que Jesús es realmente aquello que se celebra en la liturgia: Cristo es el verdadero templo, así como es el Cordero Pascual.

 

Por lo tanto, en este evangelio, los elementos de alabanza que se tributaban en el Templo se trasladan a Jesús.

 

18 Entonces los judíos le preguntaron: «¿Qué signo nos das para obrar así?». 19 Jesús les respondió: «Destruyan este templo y en tres días lo volveré a levantar». 20 Los judíos le dijeron: «Han sido necesarios cuarenta y seis años para construir este Templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?». 21 Pero él se refería al templo de su cuerpo. 22 Por eso, cuando Jesús resucitó, sus discípulos recordaron que él había dicho esto, y creyeron en la Escritura y en la palabra que había pronunciado. (Jn 2,18-21)

 

Los cuatro evangelios narran la entrada de Jesucristo en Jerusalén, aclamado por la multitud. Marcos y Mateo dicen simplemente que la gente cortaba ramas de árboles. Juan, retomando la profecía de Ezequiel sobre el templo, precisa que este gesto lo hacían con  hojas  de palmeras:

 

12 Al día siguiente, la gran multitud que había venido para la fiesta, se enteró de que Jesús se dirigía a Jerusalén. 13 Y, tomando hojas de palmera, salieron a su encuentro y lo aclamaban diciendo:

«¡Hosana! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor,

el rey de Israel!».

14 Al encontrar un asno, Jesús montó sobre él, conforme a lo que está escrito:

15 No temas, hija de Sión;

ya viene tu rey,

montado sobre la cría de un asna.

 

La palmera es un símbolo de esa reverencia que se hace ante el rey que llega. Es una reverencia y alabanza llena de gozo. Si el templo fue símbolo de la presencia de Dios, ahora la humanidad puede celebrar a Dios mismo caminando en esta tierra. Por eso, así como en el templo visto por Ezequiel las palmeras hacían el cortejo de entrada al lugar más santo de la tierra, ahora, ante el SANTO SANTO SANTO, nos inclinamos, reverenciamos y alabamos con palmeras en las manos.

 

En nuestro país es común celebrar el Domingo de Ramos con ramas de olivos. Esto también guarda su simbolismo, ya que Jesús entró en Jerusalén por la puerta que da hacia el Monte de los Olivos.

En países tropicales, por ej. Brasil, donde no crecen olivos fácilmente, el Domingo de Ramos se celebra con palmas, hojas de palmeras.

 

 

 

LA VID Y LA  VIÑA

En los profetas

Imagen de la justicia: Mi 4,1-4; Zc 3,10.

La confiscación de la viña, pecado de los poderosos: 1 Re 21.

La viña, figura del pueblo de Israel: Is 5,1-7. Esta imagen la retoma
Jesús en la parábola de los viñadores homicidas. Mc 12,1-12 y //.

Jesús es la vid: Jn 15, 1-8

EL VINO

De primera necesidad para la vida del hombre / es el agua, el fuego, el hierro y la sal,

la flor de harina de trigo, la leche y la miel, / el jugo de uva, el aceite y el vestido.

Todo esto son bienes para los piadosos.

(Eclo 39,26-27a)

El vino en los sacrificios

Ex 29,38-42

38

“Diariamente y sin falta debes ofrecer sobre el altar dos corderos de un año. 39Uno de ellos lo ofrecerás por la mañana, y el otro lo ofrecerás al atardecer. 40Con el primer cordero ofrecerás unos dos kilos de la mejor harina, mezclada con un litro de aceite de oliva, y derramarás como ofrenda un litro de vino. 41Lo mismo harás al atardecer con el otro cordero y con las ofrendas de harina y de vino, ofrendas quemadas de aroma agradable al Señor. 42Estas ofrendas quemadas en mi honor son las que de padres a hijos se ofrecerán siempre en mi presencia, a la entrada de la tienda del encuentro, que es donde me encontraré contigo para hablarte.

Nm 15,1-10

Dt 18,3-5
Mt 26,27-29

27Luego tomó en sus manos una copa y, habiendo dado gracias a Dios, se la pasó a ellos, diciendo:

—Beban todos ustedes de esta copa, 28porque esto es mi sangre, con la que se confirma la alianza, sangre que es derramada en favor de muchos para perdón de sus pecados. 29Pero les digo que no volveré a beber de este producto de la vid, hasta el día en que beba con ustedes el vino nuevo en el reino de mi Padre.

En el banquete
escatológico (al fin de los tiempos)

Isaías  25,6-8

6 El Señor preparará para todas las naciones

un banquete con ricos manjares y vinos añejos,

con deliciosas comidas y los más puros vinos.

7 En este monte destruirá el Señor

el velo que cubría a todos los pueblos,

el manto que envolvía a todas las naciones.

8 El Señor destruirá para siempre la muerte,

secará las lágrimas de los ojos de todos

y hará desaparecer en toda la tierra

la deshonra de su pueblo.

En el monte Sión, el Señor todopoderoso

El Señor lo ha dicho.

Jeremías  31,11-14:

10 Naciones, escuchen la Palabra del Señor

y anuncien en las costas lejanas:

‘El Señor dispersó a Israel,

pero lo reunirá y lo cuidará

como cuida el pastor a sus ovejas.’

11 Porque el Señor rescató al pueblo de Jacob,

lo libró de una nación más poderosa.

12 “Vendrán y cantarán de alegría en lo alto de Sión,

se deleitarán con los beneficios del Señor:

el trigo, el vino y el aceite,

las ovejas y las reses.

Serán como una huerta bien regada,

y no volverán a perder las fuerzas.

13 Las muchachas bailarán alegremente,

“Naciones, escuchen la palabra del Señor

lo mismo que los jóvenes y los viejos.

Amós 9,13-15

 

13 “Vienen días en que todavía se estará cosechando el trigo cuando ya será tiempo de arar el campo, y en que aún no se habrá acabado de pisar las uvas cuando ya será tiempo de sembrar el trigo. Por montes y colinas correrá el vino como agua. 14Entonces traeré del destierro a mi pueblo Israel. Reconstruirán las ciudades destruidas, y vivirán en ellas; plantarán viñedos, y beberán su vino; sembrarán huertos, y comerán sus frutos. 15Pues los plantaré en su propia tierra, y nunca más volverán a ser arrancados de la tierra que les di.” Dios el Señor lo afirma.

Joel 2,21-27

21 Alégrate mucho, tierra, y no tengas miedo,

porque el Señor va a hacer grandes cosas.

22 No tengan miedo, animales salvajes,

pues los pastizales reverdecerán,

los árboles darán su fruto,

y habrá higos y uvas en abundancia.

23 ¡Alégrense ustedes, habitantes de Sión,

alégrense en el Señor su Dios!

Él les ha dado las lluvias en el momento oportuno,

las lluvias de invierno y de primavera,

tal como antes lo hacía.

24 Habrá una buena cosecha de trigo

y gran abundancia de vino y aceite.

                         El vino en la vida
cotidiana

Eclo 31,27-28

Salmo 104,13-15

13 Tú eres quien riega los montes

desde tu casa, allá en lo alto;

con los torrentes del cielo satisfaces a la tierra.

14 Haces crecer los pastos para los animales,

y las plantas que el hombre cultiva

para sacar su pan de la tierra,

15 el pan que le da fuerzas,

y el vino, que alegra su vida

y hace brillar su cara más que el aceite.

Cantar de los Cantares  4,9-10 (El término hermana o hermanita significa  que la mujer es una compatriota, hermana de raza)

9 Me robaste el corazón,

hermanita, novia mía;

me robaste el corazón

con una sola mirada tuya,

con uno de los hilos de tu collar.

10 ¡Qué gratas son tus caricias,

hermanita, novia mía!

¡Son tus caricias más dulces que el vino,

y más deliciosos tus perfumes

que todas las especias aromáticas!

Zacarías 9,16-17

16 En aquel día, el Señor su Dios

salvará a su pueblo como a un rebaño,

y brillarán los suyos en su propio país

como las piedras preciosas de una corona.

17 ¡Qué bueno, qué hermoso será el país!

Con la abundancia de su trigo y su vino,

nuestros muchachos y muchachas crecerán hermosos

Primera carta de San Pablo a Timoteo 5,23

“Puesto que a menudo estás enfermo del estómago, no bebas agua sola, sino bebe también un poco de vino.”

Contra los excesos

Is aías 5,11-12

11 ¡Ay de ustedes, que madrugan para emborracharse,

y al calor del vino se quedan hasta la noche!

12 Todo es música de arpas, salterios, tambores y flautas,

y mucho vino en sus banquetes;

pero no se fijan en lo que hace el Señor,

no toman en cuenta sus obras.

Isaías  5,20-23

20

y malo a lo bueno;

que convierten la luz en oscuridad,

y la oscuridad en luz;

que convierten lo amargo en dulce,

y lo dulce en amargo!

21 ¡Ay de ustedes, que se creen sabios

y se consideran inteligentes!

22 ¡Ay de ustedes, que son campeones bebiendo vino,

y nadie les gana en preparar licores!

23 Ustedes, que por dinero declaran inocente al culpable

¡Ay de ustedes, que llaman bueno a lo malo,

y desconocen los derechos del inocente

1 Tim 3,1-5

Si alguien aspira al cargo de presidir la comunidad, a un buen trabajo aspira. 2Por eso, el que tiene este cargo ha de ser irreprensible. Debe ser esposo de una sola mujer y llevar una vida seria, juiciosa y respetable. Debe estar siempre dispuesto a hospedar gente en su casa; debe ser apto para enseñar; 3no debe ser borracho ni amigo de peleas, sino bondadoso, pacífico y desinteresado en cuanto al dinero. 4Debe saber gobernar bien su casa y hacer que sus hijos sean obedientes y de conducta digna; 5porque si uno no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo podrá cuidar de la iglesia de Dios?

Eclesiástico  31,28-30

25 No te hagas el valiente cuando tomes vino,

pues la bebida ha hecho caer a muchos.

26 En el horno se prueba una vasija de metal,

y con el vino se ponen a prueba los orgullosos.

27 El vino es vida para el hombre,

si lo bebe con moderación.

¿Qué vida es esa donde falta el vino?

Desde el principio fue creado para dar alegría.

28 Alegría para el corazón,

gozo y contento:

eso es el vino bebido a su tiempo

y con cuidado.

29 Dolor de cabeza, amargura y deshonra:

eso es el vino bebido con ardor apasionado.

30 El mucho licor es trampa para el necio:

quita las fuerzas y es causa de heridas.

31 Cuando alguien esté bebiendo vino, no lo reprendas;

no le hagas reproches mientras está alegre;

no le digas palabras injuriosas

ni le busques pleito delante de la gente.

 

Jesús y el vino

* La diferencia entre Juan Bautista (cf. Lc 1,14) y Jesús: Lc 7,31-35.

14

—¡Cuánto he querido celebrar con ustedes esta cena de Pascua antes de mi muerte! 16Porque les digo que no la celebraré de nuevo hasta que se cumpla en el reino de Dios.

17

—Tomen esto y repártanlo entre ustedes; 18porque les digo que no volveré a beber del producto de la vid, hasta que venga el reino de Dios.

19

—Esto es mi cuerpo, entregado a muerte en favor de ustedes. Hagan esto en memoria de mí.

20

—Esta copa es la nueva alianza confirmada con mi sangre, la cual es derramada en favor de ustedes.

Lo mismo hizo con la copa después de la cena, diciendo:Después tomó el pan en sus manos y, habiendo dado gracias a Dios, lo partió y se lo dio a ellos, diciendo:Entonces tomó en sus manos una copa y, habiendo dado gracias a Dios, dijo:Cuando llegó la hora, Jesús y los apóstoles se sentaron a la mesa. 15Jesús les dijo: 

* Las bodas de Caná: Jn 2,1-12. Para leer más sobre Las Bodas de Caná, click aquí.

 

* El vino derramado en la cruz: Lc 22,17-20

14Cuando llegó la hora, Jesús y los apóstoles se sentaron a la mesa. 15Jesús les dijo:

—¡Cuánto he querido celebrar con ustedes esta cena de Pascua antes de mi muerte! 16Porque les digo que no la celebraré de nuevo hasta que se cumpla en el reino de Dios.

17

Entonces tomó en sus manos una copa y, habiendo dado gracias a Dios, dijo:—Tomen esto y repártanlo entre ustedes; 18porque les digo que no volveré a beber del producto de la vid, hasta que venga el reino de Dios.

19

Después tomó el pan en sus manos y, habiendo dado gracias a Dios, lo partió y se lo dio a ellos, diciendo:—Esto es mi cuerpo, entregado a muerte en favor de ustedes. Hagan esto en memoria de mí.

20

Lo mismo hizo con la copa después de la cena, diciendo:—Esta copa es la nueva alianza confirmada con mi sangre, la cual es derramada en favor de ustedes.

; Jn 19,25-37.

 

* Crea la comunión entre los cristianos: 1 Cor 10,14-17.

Jesús, el bon vivant, lanzó una llamada de arrepentimiento muy distinta a la de Juan. Sen­tando a su mesa también a los recaudadores de impuestos y a los pecadores, los parias de la sociedad judía en el aspecto religioso, Jesús ofreció un fácil y alegre camino de entrada en el Reino de Dios que él proclamaba. Pero, en un arrebato de puritanismo, “esta generación” se dijo que no era posible que ningún santo profeta enviado por Dios adoptase un estilo de vida tan libre y dado al placer, ni que se codease con la moralla religiosa ofreciendo seguri­dades sobre el perdón de Dios sin exigir el debido proceso de reinserción en la sociedad religiosa judía. Si ese Jesús era un comilón y un borracho ¿cómo podía ser un verdadero profeta y reformador? Así, “esta generación” rechaza las llamadas al arrepentimiento de un Juan demasiado ascé­tico y de un Jesús demasiado alegre. (J.Meier, Un judío marginal)

La higuera

Destellos Cotidianos. Lunes 18 de febrero de 2013

La higuera es una árbol de la familia de las moreras, de porte bajo, hojas grandes y lobuladas (Gén 3,21), y frutos apetecibles.
Es muy apreciada por varios motivos: da buena sombra, se adapta bien al suelo seco y pedregoso, soporta el calor, y da frutos ricos y dulces.

destellos1802higDesde el punto de vista botánico el higo no es un fruto sino una infrutescencia (o sea un conjunto de frutos). Existen más de 750 especies de higos diferentes entre las que hay comestibles y no comestibles.

Por su gran contenido de azúcar, los higos se pueden secar con un proceso sencillo (por ejemplo dejarlos en la terraza) y luego ser usados durante mucho tiempo. Son un alimento que se puede llevar encima en los viajes y tener a mano todo el año.

En la cultura grecorromana, el higo es símbolo del dominio de lo femenino y de la fertilidad, este último significado asociado, al igual que en muchos otros vegetales y frutos, a la abundancia de semillas en su interior. El higo era uno de los vegetales consagrados a Dionisos/Baco, divinidad, entre otros dominios de la vegetación y del vino.

LA HIGUERA

de Juana de Ibarbourou

Porque es áspera y fea,
porque todas sus ramas son grises,
yo le tengo piedad a la higuera.

En mi quinta hay cien árboles bellos,
ciruelos redondos,
limoneros rectos
y naranjos de brotes lustrosos.

En las primaveras,
todos ellos se cubren de flores
en torno a la higuera.

Y la pobre parece tan triste
con sus gajos torcidos que nunca
de apretados capullos se viste…

Por eso,
cada vez que yo paso a su lado,
digo, procurando
hacer dulce y alegre mi acento:
«Es la higuera el más bello
de los árboles todos del huerto».

Si ella escucha,
si comprende el idioma en que hablo,
¡qué dulzura tan honda hará nido
en su alma sensible de árbol!

Y tal vez, a la noche,
cuando el viento abanique su copa,
embriagada de gozo le cuente:

¡Hoy a mí me dijeron hermosa!

La higuera y los higos
en el Antiguo Testamento

En el Cantar de los cantares, los brotes de la higuera indican la llegada del verano y el tiempo del amor:

Ct 2,13:

¡Levántate, amada mía!

Echa la higuera sus yemas
y las viñas en ciernes exhalan su fragancia.

¡Levántate, amada mía,

hermosa mía, y ven!

En los tiempos bíblicos era muy común que la familia tuviera una higuera en el patio o en la huerta, por su buena sombra y por la facilidad para cultivarla. Por ser un cultivo tan común y tan beneficioso, al igual que la vid, para los profetas representa el ideal de la justicia social y de la paz: que cada familia pueda reunirse y descansar bajo la parra y bajo la higuera.

Mientras vivió Salomón, Judá e Israel vivieron tranquilos, cada cual bajo su parra y bajo su higuera. (1 Re 5,5)

No levantará la espada nación contra nación. No se entrenarán más para la guerra. Se sentará cada cual bajo su parra  y bajo su higuera, sin que nadie lo moleste. (Miq 4,4)

Yo quitaré la culpa de este pueblo en un solo día. Y aquel día – oráculo de Yavé – se invitarán unos a otros bajo la parra y bajo la higuera. (Zac 3,10)

El profeta Jeremías diferencia entre higos buenos y malos: Jer 24,1-10.

Destellos Miércoles 11 de febrero de 2015, agregado a la higuera

LOS HIGOS

Jeremías Capítulo 24

Visión de las dos canastas de higos

1 Yavé me hizo ver dos canastas de higos, puestas delante del Templo de Yavé. Esto sucedió después que Nabucodonosor, rey de Babilonia, deportó de Jerusalén a Jeconías, hijo de Joaquím, rey de Judá, así como también a los príncipes de Judá, a los artesanos y a los cerrajeros, y se los llevó a Babilonia. 2 Una canasta tenía higos muy buenos, como brevas; la otra tenía higos muy malos, tan malos que no se los podía comer. 3 Yavé me dijo: “¿Qué ves, Jeremías?”. “Higos, respondí; los higos buenos son muy buenos; los higos malos son muy malos, tan malos que no se los puede comer”.
4 Entonces la palabra de Yavé me llegó en estos términos: 5 Así habla Yavé, Dios de Israel: Como a estos higos buenos, así miraré yo para su bien a los deportados de Judá que envié de este lugar al país de los caldeos. 6 Yo pondré mis ojos sobre ellos para su bien, y los haré volver a este país; los edificaré y no los demoleré, los plantaré y no los arrancaré. 7 Les daré un corazón para que me conozcan a mí, pues yo soy Yavé; ellos serán mi Pueblo y yo seré su Dios, porque volverán a mí de todo corazón. 8 Pero como a esos higos malos, que de tan malos no se los puede comer –sí, así habla Yavé– de esa misma manera, trataré a Sedecías, rey de Judá, a sus príncipes y al resto de Jerusalén, tanto a los que han quedado en este país como a los que habitan en el país de Egipto. 9 Yo haré de ellos un objeto de terror para todos los reinos de la tierra, un objeto de escarnio, de sátira y de risa, y una maldición en todos los lugares adonde los expulsaré. 10 Enviaré contra ellos la espada, el hambre y la peste, hasta que desaparezcan por completo del suelo que les di a ellos y a sus padres.

Esta visión le clarifica a Jeremías el significado del exilio impuesto por Nabucodonosor y también el de la verdad del oráculo recogido en 21,1-10. Con las palabras iniciales (en el texto hebreo) “El Señor me mostró…” , el auditorio es invitado a contemplar con el profeta los dos cestos de higos. Esta visión alegórica, que menciona dos veces la calidad de los higos, deja que el auditorio tome posición. Así justifica la desconcertante actuación de YHWH, quien, al prometer vida a quienes abandonen el país, y muerte a quienes se queden allí bajo la dominación babilonia, trastoca completamente sus expectativas y su cosmovisión.
Con su repetición de la pregunta “¿Qué ves?” (24,3) que recuerda las primeras visiones de la trayectoria profética de Jeremías (1,11-16), el texto trae a la memoria lo que había sido proclamado desde el principio, y así elimina del anuncio del exilio cualquier sorpresa. Lo que resulta sorprendente es la promesa de YHWH de restableces la alianza y dar al pueblo un corazón nuevo (24,7), ideas que se han de desarrollar más tarde en los oráculos de salvación de 30,1 – 31,40. Igual que los higos buenos presagian un futuro agradable y deseable (24,4-7), los higos podridos auguran ruina y rechazo (24,8-10). La acumulación de imágenes asegura al profeta que la vida se convertirá en muerte para quienes se sometan a Babilonia y para quienes permanezcan en la tierra prometida. Mientras que los finalmente expulsados experimentarán una muerte espiritual y emocional, serán despreciados y considerados una maldición (24,9), quienes permanezcan serán destruidos físicamente por la naturaleza, cuando no por el enemigo (24,10).
Aunque se ofrece esperanza, sus términos ponen en tela de juicio las ideas tradicionales. En los profetas, sacerdotes y jefes no se puede confiar. Quienes predican la paz provocarán destrucción debido a su falsedad, mientras que el que predica destrucción puede (a la postre) resultar ser la fuente de esperanza.
Barbara Bozak, Comentario Bíblico Internacional, Ed. Verbo Divino

La higuera en las palabras de Jesús

* Mc 11,12-25: La higuera seca, símbolo de la falta de fe. Símbolo también de la ciudad que no ha reconocido el paso de Dios.

12 Al día siguiente, cuando salieron de Betania, Jesús sintió hambre. 13 Al divisar de lejos una higuera cubierta de hojas, se acercó para ver si encontraba algún fruto, pero no había más que hojas; porque no era la época de los higos. 14 Dirigiéndose a la higuera, le dijo: «Que nadie más coma de tus frutos». Y sus discípulos lo oyeron.

15 Cuando llegaron a Jerusalén, Jesús entró en el Templo y comenzó a echar a los que vendían y compraban en él. Derribó las mesas de los cambistas y los puestos de los vendedores de palomas, 16 y prohibió que transportaran cargas por el Templo. 17 Y les enseñaba: «¿Acaso no está escrito: Mi Casa será llamada Casa de oración para todas las naciones? Pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones». 18 Cuando se enteraron los sumos sacerdotes y los escribas, buscaban la forma de matarlo, porque le tenían miedo, ya que todo el pueblo estaba maravillado de su enseñanza. 19 Al caer la tarde, Jesús y sus discípulos salieron de la ciudad.

20 A la mañana siguiente, al pasar otra vez, vieron que la higuera se había secado de raíz. 21 Pedro, acordándose, dijo a Jesús: «Maestro, la higuera que has maldecido se ha secado». 22 Jesús le respondió: «Tengan fe en Dios. 23 Porque yo les aseguro que si alguien dice a esta montaña: “Retírate de ahí y arrójate al mar”, sin vacilar en su interior, sino creyendo que sucederá lo que dice, lo conseguirá. 24 Por eso les digo: Cuando pidan algo en la oración, crean que ya lo tienen y lo conseguirán. 25 Y cuando ustedes se pongan de pie para orar, si tienen algo en contra de alguien, perdónenlo, y el Padre que está en el cielo les perdonará también sus faltas».

“Al día siguiente Jesús vuelve a salir de Betania y protagoniza ante los Doce una escena extraña. Jesús ve una higuera con muchas hojas, lo que hace pensar que tiene frutos, pero cuando se acerca ve que no los tiene. Entonces Jesús se enoja y “maldice” la higuera para que nunca más dé fruto. A primera vista podría parecer que esta escena (lo mismo que la siguiente, la purificación del templo) es la reacción de una persona ofuscada. Sin embargo, el texto aclara que no se trata de un exaltado, sino de un signo profético, al estilo de los realizados por los grandes profetas de Israel. La higuera, como la vid, era un árbol que representaba al pueblo de Dios. En Miq 7,1 el Señor se queja de la infidelidad del pueblo que no ha dado frutos en la rebusca. También Jeremías (8,13) dice que no hay brevas en la higuera ni uvas en la vida (cf. Os 9,10; Jer 24; 29,17).

Al llegar el momento culminante de la salvación, Israel se encuentra vacío de frutos. Lo mismo se dirá en la parábola de los viñadores. Luego el tema de la higuera se orienta en otra dirección: la fe y la oración.” (Sergio Briglia, en Comentario Bíblico Internacional)

* Mc 13,28-31 y paralelos: La higuera y los signos de los tiempos

(Esta imagen es pronunciada en medio del discurso escatológico)

28 Aprendan esta comparación, tomada de la higuera: cuando sus ramas se hacen flexibles y brotan las hojas, ustedes se dan cuenta de que se acerca el verano. 29 Así también, cuando vean que suceden todas estas cosas, sepan que el fin está cerca, a la puerta. 30 Les aseguro que no pasará esta generación, sin que suceda todo esto. 31 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. 32 En cuanto a ese día y a la hora, nadie los conoce, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, nadie sino el Padre.
* Lc 13:6-9: el jardinero que cuida la higuera, símbolo de la paciencia de Dios

(Pronunciada en el contexto de la penitencia. Semana 3ra. de Cuaresma ciclo C)

6 Les dijo también esta parábola: «Un hombre tenía una higuera plantada en su viña. Fue a buscar frutos y no los encontró. 7 Dijo entonces al viñador: “Hace tres años que vengo a buscar frutos en esta higuera y no los encuentro. Córtala, ¿para qué malgastar la tierra?”. 8 Pero él respondió: “Señor, déjala todavía este año; yo removeré la tierra alrededor de ella y la abonaré. 9 Puede ser que así dé frutos en adelante. Si no, la cortarás”».

Jn 1:48-50: Jesús conoce a Natanael que estaba debajo de la higuera

Los cedros del Líbano

Los cedros del Líbano pueden alcanzar hasta 40 mts. de altura. Son símbolo de majestuosidad y grandeza.

“La voz de Yavé con fuerza,

la voz de Yavé con majestad.

La voz de Yavé desgaja los cedros

Yavé desgaja los cedros del Líbano.” (Sal 29)

El cedro puede simbolizar a quien se enorgullece altivamente (Sal 37,35) pero también representa la forma en que Dios eleva a los justos (Sal 92,13). Egipto, nación orgullosa que será abajada, es simbolizada como un cedro en Ezequiel cap 31.

Su madera es muy apreciada y se utilizó en la construcción y adornos del Templo de Jerusalén. Los distintos libros de la Biblia reflejan la polémica acerca de esta “casa de cedro” construida para Dios.

Según 2 Sam 7, Dios no habita en casas humanas. En cambio 1 Re 5 – 6 destaca la obra de Salomón en la construcción del Templo. Para cortar y transportar los cedros, Salomón dispone una leva (trabajo obligatorio para los habitantes): 1 Re 5,27.

La sabiduría de Dios también es comparada con un cedro que se eleva : Eclo 24,13

El olivo

Es un cultivo muy extendido en Israel porque se adapta muy bien al clima y al suelo.

Es muy apreciado por sus frutos, las olivas o aceitunas, y el producto que se extrae de ellas: el aceite.

Jesús entró en  Jerusalén desde el monte de los Olivos, por eso la gente lo saludó con ramas de estos árboles (Mt 21,1ss)

La primera vez que aparece mencionado en la Biblia es en Gén 8,11: después del diluvio, la paloma enviada por Noé vuelve trayendo en su pico una rama verde de olivo. Por eso es símbolo de paz, de restauración universal, de la nueva creación y alianza que Dios hace con la humanidad.

La fecundidad de este árbol simboliza la providencia de Dios manifestada en la tierra de Israel (Dt 8,8), y por eso también se habla del hombre justo como un olivo frondoso, bendecido por Dios con abundantes frutos (Sal 52,10)

¡Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos! Tus hijos serán como brotes de olivo alrededor de tu mesa. (Sal 128,3)

Al igual que otros árboles y plantas, el uso que se haga de este árbol se debe regir por un criterio de justicia. El árbol debe proveer también a las necesidades de los pobres:

“Cuando recojas la cosecha en tu campo, si olvidas en él una gavilla, no vuelvas a buscarla. Será para el extranjero, el huérfano y la viuda, a fin de que el Señor, tu Dios, te bendiga en todas tus empresas.

Cuando sacudas tus olivos, no revises después las ramas. El resto será para el extranjero, el huérfano y la viuda.

Cuando recojas los racimos de tu viña, no vuelvas a buscar lo que haya quedado. Eso será para el extranjero, el huérfano y la viuda.

Acuérdate siempre que fuiste esclavo en Egipto. Por eso te ordeno obrar de esta manera.” (Dt 24,19-22)

El aceite

El texto griego del Nuevo Testamento suele distinguir entre el ELAION (aceite de co­cina y para el alumbrado) y el MÝRON (aceite perfumado o bálsamo).

El aceite, indispensable para la vida: Eclo 39,26-27.

Mercancía valiosa: se cuenta entre los tesoros del rey  (2 Re 20,13)

y en el tráfico comercial de Babilonia  (Ap 18,11-13).

En el uso cotidiano y litúrgico

 

* Para preparar panes y tortas: 1 Re 17,7-16.

Panes y tortas amasados y rociados con aceite se ofrecen a Dios en distintos tipos de
sacrificios: Lv 2,1-4; 7,11-15; 6,13-16.

* En el alumbrado

Los candelabros del Templo: Lv 24,1-4; Núm 4,9-16.

La fiesta de las luminarias o fiesta de la dedicación del Templo – Januká -:

1 Mac 4,36-61    Jn 10,22

La parábola de las vírgenes y el aceite de sus lámparas: Mt 25,1-13.

Leemos 2 Re 4,1-7

1) ¿En qué situación se encuentran la mujer y los hijos al comiezo del relato? ¿Qué con­secuencias traería para su vida cotidiana esa situación?

2) Enumeremos y observemos atentamente a cada uno de los personajes del relato.

¿Qué es lo que hacen cada uno de ellos y ellas?

3) ¿En qué contribuyen cada uno de los personajes del relato para afrontar esa situa­ción?

La buena noticia de este texto hoy

4) ¿Cuáles son las esclavitudes que amenazan la vida de los hijos y las hi­jas hoy?

5) ¿Qué personas, como el profeta, hombre de Dios, ponen una palabra solidaria para afrontar estas situaciones?

6) ¿Qué personas ponen gestos concretos de solidaridad para afrontar estas situaciones?

7) A la luz de todo lo reflexionado sobre este pasaje ¿qué simboliza el aceite en este texto?

La abundancia del aceite, símbolo de bendición:

Dt 7,12-14;   11,13-15;   32, 12-14;   Os 2,22-24

y por lo tanto, motivo de alegría: Sal 133 (132)

La escasez del aceite, símbolo de maldición:

Dt 28,38-42;   28,49-52

y por lo tanto, motivo de tristeza: Joel 1,9-12

 

 

El aceite perfumado

MYRON: El término griego designa a un ungüento fuertemente aromático y de costoso valor. Estos un­güentos se obtenían disolviendo los perfumes sobre una base de aceite (y no de alcohol como se hace hoy en día). Dado que la característica fundamental de este ungüento es su fuerte aroma, muchas veces se traduce directamente por perfume.

Como el aceite de oliva era el más común y más económico, muchas veces el myron es una mezcla de aceite de oliva y algún otro extracto que provoca el aroma agradable.

Por eso es de destacar el ungüento usado por la mujer que perfumó a Jesús (Mc 14) ya que el texto dice que era de nardo puro, es decir, no se había usado como base un poco de aceite de oliva, que era más económico.

El bálsamo perfumado tenía  usos cúlticos y profanos. Se lo utilizaba en los sacrificios ofrecidos a los dioses, en las ta­reas de embalsamamiento de los muertos, para la belleza del cuerpo y como signo de ale­gría. Su uso se remonta en el mundo antiguo hasta el 3.000 a.C.

Uso cosmético:

Como signo de embellecimiento y de alegría aparece en Sal 132,2, Pr 27,9 y Jdt 10,1-4 y 16,6-8. Lo mencionan la novia y el novio del Cantar: 1,1-4; 4,12-16. Jesús lo reco­mienda para disimular el ayuno: Mt 6,17.

Como mercancía valiosa:

Is 39,2; Ez 27,17; Am 6,6; Sab 2,7.

El sentido escatológico:

LXX añade el myron en dos ocasiones en que no se lo encuentra en el texto masorético; ambas con un sentido escatológico. En Is 25, 6 el myron es un elemento más del ban­quete que Dios dará a su pueblo. Al ser el myron una mercancía cara, su inclusión aquí probablemente busca resaltar lo que será la exhuberancia escatológica. En Jr 25,10 la privación del myron es otro de los castigos con los cuales el pueblo perderá la alegría.

El uso en el culto:

Sobre las cosas: encontramos myron con un uso cúltico en Ex 30,22-29 y 40,9-10 donde el término designa a la mezcla de perfumes y aceite utilizada para ungir la tienda el en­cuen­tro;  y en 1 Cro 9,30 designando la mezcla de perfumes que hacen los sacerdotes.

Sobre las personas:

* Sacerdotes: Ex 29,4-7 ; Ex 30,30-33.

* Reyes: 1 Sam 10,1; 1 Sam 16,12-13; 2 Re 9,1-3.

* Profetas: Sólo mencionado simbólicamente, Is 61,1-3.

Mc 14,1-9

  • Leer atentamente el texto.
  • Comentar espontáneamente lo que nos llama la atención, lo que nos suscita…
  • Observar las indicaciones de tiempo. ¿Qué sentido le aportan a esta escena?
  • Observar a cada uno de los personajes, qué hacen, qué dicen.
  • Enumerar todos los datos que se nos brindan sobre el myron.
  • ¿Qué sentido nos sugiere la acción de la mujer?
  • ¿Qué sentido le da Jesús a la acción de la mujer? Ver Mc 16,1-2.
  • ¿Qué buena noticia tiene este texto para nosotras/os hoy?

Los seguidores, llamados “cristianos” Hech 11,25-26; ungidos 2 Cor 1,21-22.

(Material correspondiente al curso “Símbolos en la Biblia” preparado por la prof. María Gloria Ladislao)

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