Puertas – Ventanas

LA VENTANA

Las ventanas en las casas del tiempo de Jesús

Las casas orientales tienen pocas ventanas, las cuales se abren hacia la calle, y éstas son bastante altas. Por regla general las ventanas tienen barrotes de madera que sirven de protección contra los ladrones, y la parte baja de la ventana tiene una especie de “biombo enrejado”. Postigos de madera cierran las ventanas por la noche. Cuando se abre la ventana los que están dentro de la casa pueden ver hacia fuera sin ser vistos ellos mismos. A modo de cortina algunos usaban pieles o cueros de animales trabajados para dejarlos más delgados.
Los carpinteros confeccionaban postigos y celosías, y según el poder adquisitivo estos podían llegar a ser elementos de lujo, como critica el profeta Jeremías:

¡Ay del que edifica su casa sin respetar la justicia
y sus pisos altos sin respetar el derecho,
del que hace trabajar de balde a su prójimo
y no le remunera su trabajo!
¡Ay del que dice: “Me edificaré una casa espaciosa,
con pisos altos bien aireados”,
y luego le abre ventanas,
la recubre de cedro
y la pinta de rojo vivo! (Jer 22,13-14)

La primera vez que se menciona una ventana en la Biblia es la ventana del arca de Noé:

Al cabo de cuarenta días, Noé abrió la ventana que había hecho en el arca, 7 y soltó un cuervo, el cual revoloteó, yendo y viniendo hasta que la tierra estuvo seca. 8 Después soltó una paloma, para ver si las aguas ya habían bajado. (Gén 8,6)

En la literatura sapiencial, mirar por la ventana puede ser una de las formas de adquirir sabiduría, escudriñando la realidad y aprendiendo de ella:

Di a la Sabiduría: “Tú eres mi hermana”, y llama “Amiga” a la Inteligencia,
para preservarte de la mujer ajena, de la extraña que se vale de palabras seductoras.
Mientras yo estaba a la ventana de mi casa, miré a través de mi reja,
y vi entre los incautos, divisé entre los adolescentes a un joven falto de juicio… (Prov 7,4-7)

El sabio “espía” por las ventanas de la sabiduría para aprender de ella:
20 ¡Feliz el hombre que se ocupa de la sabiduría y el que razona con inteligencia,
21 el que reflexiona sobre los caminos de la sabiduría y penetra en sus secretos!
22 Él la sigue como un rastreador y se queda al acecho de sus pasos;
23 espía por sus ventanas y escucha atentamente a sus puertas;
24 busca albergue cerca de su casa y clava una estaca en sus muros;
25 instala su carpa cerca de ella y se alberga en la mejor de las moradas;
26 pone a sus hijos bajo el abrigo de ella y vive a la sombra de sus ramas:
27 ella lo protege del calor y él habita en su gloria. (Eclo 14)

Historias con ventanas

En la vida de San Pablo
La comunidad salvó a Pablo de ser lapidado en Damasco y lo sacaron por una ventana de la muralla:
3 Al cabo de un tiempo, los judíos se pusieron de acuerdo para quitarle la vida, 24 pero Saulo se enteró de lo que tramaban contra él. Y como los judíos vigilaban noche y día las puertas de la ciudad, para matarlo, 25 sus discípulos lo tomaron durante la noche, y lo descolgaron por el muro, metido en un canasto. (Hech 9)
30 Si hay que gloriarse de algo, yo me gloriaré de mi debilidad. 31 Dios, el Padre del Señor Jesús –bendito sea eternamente– sabe que no miento. 32 En Damasco, el etnarca del rey Aretas hizo custodiar la ciudad para apoderarse de mí, 33 y tuvieron que bajarme por una ventana de la muralla, metido en una canasta: así escapé de sus manos. (2 Cor 11)

Mientras Pablo predicaba, un joven que estaba apoyado sobre la ventana cayó al suelo y luego fue revivificado. Hech 20,7 ss

En la vida del rey David
Mical, hija del rey Saúl, era esposa de David. Lo ayudó a salvarse haciéndolo salir por la ventana.

Aquella misma noche, 11 Saúl envió unos emisarios a la casa de David, para vigilarlo y darle muerte a la mañana. Pero Mical, su esposa, le advirtió: “Si no salvas tu vida esta noche, mañana estarás muerto”. 12 Mical ayudó a David a bajar por la ventana, y él huyó para ponerse a salvo. 13 Luego, Mical tomó el ídolo familiar y lo colocó sobre la cama; puso en la cabecera un cuero de cabra y lo cubrió con una manta.
14 Saúl envió emisarios para que detuvieran a David, pero Mical les dijo: “Está enfermo”. 15 Saúl los mandó de nuevo a ver a David, con esta orden: “¡Tráiganmelo con cama y todo, para que yo lo mate!”. 16 Pero cuando los emisarios entraron, no encontraron en la cama más que el ídolo, con el cuero de cabra en la cabecera. 17 Saúl dijo a Mical: “¿Qué manera de engañarme es esta? ¡Has dejado escapar a mi enemigo!”. Mical le respondió: “Él me dijo: ‘O me dejas partir o te mato’”.

Más adelante, cuando David trasladó el arca a Jerusalén, Mical lo vio por la ventana bailando casi desnudo y lo repudió:

David partió e hizo subir el Arca de Dios desde la casa de Obededóm a la Ciudad de David, con gran alegría. 13 Los que transportaban el Arca de Yavé avanzaron seis pasos, y él sacrificó un buey y un ternero cebado. 14 David, que sólo llevaba ceñido un efod de lino, iba danzando con todas sus fuerzas delante del Señor. 15 Así, David y toda la casa de Israel subieron el Arca de Yavé en medio de aclamaciones y al sonido de trompetas.

16 Mientras el Arca de Yavé entraba en la Ciudad de David, Mical, la hija de Saúl, se asomó por la ventana. Y al ver al rey David que saltaba y danzaba delante del Señor, lo despreció en su corazón.
17 Luego introdujeron el Arca de Yavé y la instalaron en su sitio, en medio de la carpa que David había levantado para ella, y David ofreció holocaustos y sacrificios de comunión delante de Yavé. 18 Cuando David terminó de ofrecer el holocausto y los sacrificios de comunión, bendijo al pueblo en nombre de Yavé de los ejércitos. 19 Después repartió a todo el pueblo, a toda la multitud de Israel, hombres y mujeres, una hogaza de pan, un pastel de dátiles y uno de pasas de uva por persona. Luego todo el pueblo se fue, cada uno a su casa.
20 Cuando David se volvía para bendecir su casa, le salió al encuentro Mical, la hija de Saúl, y le dijo: “¡Hoy sí que se ha lucido el rey de Israel, mostrándose desnudo a la vista de las esclavas de sus servidores, como se desnudaría un inútil cualquiera!”. 21 Pero David replicó a Mical: “Lo hice en presencia de Yavé, que me eligió en lugar de tu padre y de toda su casa, para constituirme jefe del pueblo de Yavé, de Israel. He bailado en presencia de Yavé, 22 y me humillaré todavía más, envileciéndome así a tus ojos. En cambio, esas esclavas de que hablas, ellas sí me considerarán digno de honra”.

La ventana de Rajab
Rajab, cananea que residía en Jericó, dialoga con los israelitas, y llega a profesar la fe en Yavé, Dios de Israel. Como signo del pacto entre ella y los israelitas, identifica su casa con una cinta roja en la ventana. Así, cuando Jericó sea destruida, su casa sería reconocida por la cinta roja y preservada de la masacre.
En esta cinta roja ven los comentaristas de la Biblia un símbolo similar al de la sangre del cordero en Egipto: roja es la sangre de Cristo que libra de la muerte.
Josué caps. 2 y 6

Y les hizo esta recomendación: “Vayan hacia la montaña para que sus perseguidores no puedan alcanzarlos. Manténganse ocultos allí durante tres días, hasta que ellos estén de regreso, y después podrán seguir viaje”. 17 Los hombres le respondieron: 18 “Cuando nosotros entremos en el país, tú atarás este cordón escarlata a la ventana por la que nos hiciste bajar, y reunirás contigo, dentro de la casa, a tu padre, a tu madre, a tus hermanos y a toda tu familia. 19 Si alguno sale fuera de las puertas de tu casa, su sangre caerá sobre su cabeza y nosotros seremos inocentes. Pero la sangre de todos los que estén contigo dentro de la casa, caerá sobre nuestras cabezas, si alguien pone su mano sobre alguno de ellos. 20 En cambio, si nos delatas, quedaremos libres del juramento que nos has exigido”. 21 “Que se cumpla lo que acaban de decir”, replicó ella, y los dejó partir. Apenas se fueron, la mujer ató a la ventana el cordón escarlata.
22 Josué dijo a los dos hombres que habían explorado el país: “Entren en la casa de la prostituta y hagan salir a esa mujer con todo lo que le pertenece, como se lo han jurado”. 23 Aquellos jóvenes espías fueron e hicieron salir a Rajab, a su padre, a su madre, a sus hermanos y todo lo que le pertenecía. También hicieron salir a sus otros parientes, y los instalaron fuera del campamento de Israel. 24 Después incendiaron la ciudad y todo lo que había en ella, salvando únicamente la plata, el oro y los objetos de bronce y de hierro, que fueron depositados en el tesoro de la Casa del Señor.
25 Josué dejó con vida a Rajab, la prostituta, a su familia y a todo lo que le pertenecía, y ella habitó en medio de Israel hasta el día de hoy, por haber ocultado a los emisarios que Josué había enviado para explorar Jericó.

Mt 1; Heb 11,31; Sant 2,25

Las “ventanas” en la literatura apocalíptica
La apocalíptica es una rama de la profecía. Los profetas apocalípticos son videntes, que transmiten su mensaje por medio de imágenes y símbolos. Un recurso que usan es relatar que se “abre” el cielo (puede ser una ventana o una puerta, siempre es una “abertura” en el cielo) y el vidente tiene una visión en la cual Dios le expresa su voluntad.
El redactor del Apocalipsis comienza varias visiones diciendo “entonces se abrió en el cielo … una ventana … o una puerta… o simplemente dice “el cielo se abrió”: Ap 4,1; 11,19; 15,5; 19,11.

La visión del Arca y la mujer

En ese momento se abrió el Templo de Dios que está en el cielo y quedó a la vista el Arca de su Alianza, y hubo rayos, voces, truenos y un temblor de tierra, y cayó una fuerte granizada. Y apareció en el cielo un gran signo: una Mujer revestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas en su cabeza.  Estaba embarazada y gritaba de dolor porque iba a dar a luz. (Ap 11,19-12,1)

PUERTA

Las puertas sirven tanto para comunicar como para separar. Por eso ofrecen un rico simbolismo, en el cual se manifiestan como conexión entre afuera y adentro, sagrado y profano, conocido y desconocido; o pueden asociarse al misterio de lo escondido, de lo que debe ser revelado, de lo que está “a puertas cerradas”.

Además de las puertas de las casas, son de especial significación en la antigüedad las puertas de las ciudades amuralladas. Estas se encontraban abiertas de día, permitiendo el intercambio entre el campo y la ciudad, y entre forasteros o peregrinos y residentes habituales. Y se cerraban por la noche como norma de seguridad, para evitar el ingreso de extraños. En las batallas, “tomar las puertas de una ciudad” equivalía prácticamente a conquistarla. Y aún hoy, se entrega a personas distinguidas “la llave de la ciudad” como signo de reconocimiento.

En todas las religiones se asigna especial sentido a las puertas de los templos, que suelen poseer una arquitectura especial y una rica simbología expresada en pinturas y esculturas. La puerta del templo posibilita el acceso a lo sagrado. Remite a aquella expresión de Jacob en Betel: “Esta es casa de Dios y puerta del cielo” (Gén 28,17).

Para los creyentes, la presencia providente de Dios se manifiesta cada vez que cruzamos una puerta, sea para salir o para entrar. “El guardará tus entradas y tus salidas” (Salmo 121 (120),7-8).

La Shemá

Se conoce como “Shemá” (en hebreo “Escucha”) la profesión de fe de Dt 6,4-9.

Escucha Israel, Yavé nuestro Dios es el único Yavé. Amarás a Yavé tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. Queden en tu corazón estas palabras que yo te dicto hoy. Se las repetirás a tus hijos, les hablarás de ellas tanto si estás en casa como si vas de viaje, así acostado como levantado, las atarás a tu mano como una señal y serán como una insignia entre tus ojos; las escribirás en las jambas de tu casa y en tus puertas.

Los judíos piadosos rezan esta oración todos los días. Cumpliendo el precepto de tener presente esta afirmación, en las casas donde se vive y en locales judíos se coloca en la puerta una MEZUZA. La mezuzá es un pequeño estuche que contiene un rollo de pergamino donde están escritas las palabras de la Shemá y también Dt 11,13-21 : Poned estas palabras en vuestro corazón y en vuestra alma… las escribirás en las jambas de tu casa…

Algunas puertas en el Nuevo Testamento

La gente se agolpaba en la puerta de la casa donde estaba Jesús (Mc 1,33) a punto tal que se hacía imposible entrar. Por eso, los cuatro amigos del paralítico levantan el techo para poder llevarlo ante la presencia de Jesús (Mc 2, 1 ss).

En la parábola del amigo inoportuno, la puerta cerrada es señal de que la familia ya se encuentra a resguardo (Lc 11,5).

Los discípulos, después de la resurrección, permanecían con las puertas cerradas por temor a los judíos (Jn 20,19).

Jesús es la puerta

“7 Entonces Jesús prosiguió:

 «Les aseguro

 que yo soy la puerta de las ovejas.

 Todos aquellos que han venido antes de mí

 son ladrones y asaltantes,

 pero las ovejas no los han escuchado.

9 Yo soy la puerta.

El que entra por mí se salvará;

podrá entrar y salir,

 y encontrará su alimento.

10 El ladrón no viene

 sino para robar, matar y destruir.

 Pero yo he venido

 para que las ovejas tengan Vida,

 y la tengan en abundancia.” (Jn 10,7-10)

Jesús tiene las llaves: Ap 1,18; 3,7

El está a la puerta y llama: Mc 13,29; Ap 3,20

Las puertas en la escatología

 

En la escatología (el anuncio sobre el fin de los tiempos) se habla de las puertas de la nueva Jerusalén, por donde entran los redimidos a encontrarse en forma definitiva con Dios.

 

1 Aquel día, se entonará este canto en el país de Judá:

Tenemos una ciudad fuerte,

 el Señor le ha puesto como salvaguardia

muros y antemuros.

2 Abran las puertas,

 para que entre una nación justa,

que se mantiene fiel.

3 Su carácter es firme,

 y tú la conservas en paz,

 porque ella confía en ti.

4 Confíen en el Señor para siempre,

 porque el Señor es una Roca eterna. (Is 26,1-4)

En un sentido similar: Is 35,8-10.

Según el Apocalipsis, la Jerusalén celestial tendrá 12 puertas, tres mirando a cada uno de los puntos cardinales (Ap 21,9-14). Y esas puertas ya no se cerrarán, porque habrá cesado todo peligro y todo mal.

23 Y la Ciudad no necesita la luz del sol ni de la luna, ya que la gloria de Dios la ilumina, y su lámpara es el Cordero. 24 Las naciones caminarán a su luz y los reyes de la tierra le ofrecerán sus tesoros. 25 Sus puertas no se cerrarán durante el día y no existirá la noche en ella (Ap 21,23-25).

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5 comentarios sobre “Puertas – Ventanas

  1. gracias por ese artículo,no pensé nunca lo simbólico de las ventanas y puertas,que hace mención la Biblia,muy interesante y de mucha enseñanza.

  2. Hola Profe Gloria muy interesante el tema que abordará en el día de hoy. No conocía el simbolismo de la ventana. Tal vez el de la puerta podía asociar con el mensaje de Jesús: “Yo soy la puerta…”. Para mí cada encuentro con uds, los lunes a las 20hs es una clase de teología. Agradezco sus lecciones…
    Por favor orienteme donde puedo hacer una curso online de Estudios Bíblicos. Muchas gracias!!! Bendecida semana.

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