Desierto

EL DESIERTO

 

 

Se define como desierto al territorio donde las precipitaciones anuales son menores a 250 mm. Los desiertos pueden ser de arena o de piedra, y en las zonas bajas se pueden formar salares.

 

En cuanto al simbolismo, por un lado el desierto representa la soledad, lo inhóspito, el lugar donde las condiciones de vida son duras y adversas; es el lugar de la tentación. Pero también esa soledad hace que el desierto se identifique con un lugar de paz y contemplación, adecuado para el encuentro con Dios.

 

En las religiones comparadas, se afirma que el desierto es el lugar de la religión monoteísta, ya que el vacío reclama la noción de un dios único. Esto en oposición a las religiones politeístas agrarias, que recogen la multiplicidad de las manifestaciones de la naturaleza.

 

La parte sur de Palestina la constituye el desierto de Judá, entre las colinas y el Mar Muerto. Jerusalén se encuentra en el límite norte de este desierto. La falda este de los montes de Judá es casi un desierto completo que desciende 900 mts. en 20 km. La mayor parte es de piedra caliza senoniense blanda y porosa, que intensifica las consecuencias de la mínima caída de lluvias. Al lado del Mar Muerto se levantan laderas de 450 metros con cañones, cada tanto, cayendo a pico. Las hendiduras donde se forman torrentes (wadis) no se acoplan.

neguebMás al sur se encuentran: el desierto de Bersheba, el del Neguev, el de Cadés y al otro lado del Mar Muerto, el de Moab.

 

Israel nació en el desierto

 

Para el pueblo de Israel, el desierto es el lugar de su nacimiento. Es el lugar del camino y del encuentro con Dios, el lugar de la Alianza, y también el lugar de la tentación.

En el desierto, el pueblo experimentó el acompañamiento amoroso de Dios:

 

29 Entonces yo les dije: “No se acobarden ni les tengan miedo. 30 El Señor, su Dios, que va delante de ustedes, combatirá por ustedes, como lo hizo en Egipto ante sus propios ojos, 31 y también en el desierto, donde tú viste que el Señor, tu Dios, te conducía como un padre conduce a su hijo, a lo largo de todo el camino que recorriste hasta llegar a este lugar”. 32 Y a pesar de todo, ustedes no tuvieron confianza en el Señor, su Dios, 33 que los precedía durante la marcha para buscarles un lugar donde acampar: de noche en el fuego, mostrándoles el camino que debían seguir, y de día en la nube. (Deuteronomio 1,29-33)

 

También en el desierto es donde el pueblo se vuelve infiel y peca, ya sea con la idolatría o desconfiando de Dios. Así, en algún pasaje los cuarenta años de camino son interpretados como un castigo por la desconfianza.

 

32 Pero los cadáveres de ustedes quedarán tendidos en este desierto. 33 Mientras tanto, sus hijos andarán vagando por el desierto durante cuarenta años, sufriendo por las prostituciones de ustedes, hasta que el último cadáver quede tendido en el desierto. 34 Ustedes cargarán con su culpa durante cuarenta años, por los cuarenta días que emplearon en explorar la tierra: a razón de un año por cada día. Entonces conocerán lo que significa rebelarse contra mí. 35 Así lo he dispuesto yo, el Señor. De esa manera trataré a toda esta comunidad perversa que se ha confabulado contra mí: hasta el último hombre morirá en este desierto’”. (Nm 14,32-35)

 

Los que se van al desierto

 

En tiempos de Jesús existían grupos que proponían como experiencia espirtual alejarse de la vida social y vivir “en el desierto”. Por ejemplo el grupo de los esenios.

 

“A Occidente del Mar Muerto los esenios se mantienen alejados de las orillas por ser nocivas. Es un pueblo único en su género y más admirable que todos los demás en el mundo entero: no tiene mujeres, ha renunciado enteramente al amor, carece de dinero… De día en día renace en igual número, merced a la gran cantidad de los recién llegados. En efecto, acuden en gran número aquellos que, cansados de las vicisitudes de la fortuna, la vida los encamina a la adopción de sus costumbres. Y así, por miles de siglos, parece increíble, hay un pueblo eterno en el que nadie nace.” Plinio el Viejo, Historia Natural, V, 15, 73

 

El Evangelio dice sobre Juan, el Bautista: ” El niño iba creciendo y se fortalecía en su espíritu; y vivió en lugares desiertos hasta el día en que se manifestó a Israel.” (Lc 1,80)

“…2 bajo el pontificado de Anás y Caifás, Dios dirigió su palabra a Juan, hijo de Zacarías, que estaba en el desierto. 3 Este comenzó entonces a recorrer toda la región del río Jordán, anunciando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados…” (Lc 3,2-3)

 

 

 

Las tentaciones de Jesús en el desierto: Mt 4,1-11; Mc 1,12-13; Lc 4,1-13

 

Ciclo A,   primer domingo de cuaresma, las tentaciones en el evangelio según San Mateo.

 

“La escena de las tentaciones [en el evangelio según San Mateo 4,1-10] está relatada de tal modo que a cada sugerencia de Satanás, Jesús responde con una frase tomada de libro del Deuteronomio (Mt 4,4:Dt 8,3; Mt 4,7:Dt 6,16; Mt 4,10: Dt 6,13).

 

En esos capítulos del Deuteronomio se trata de un sermón de Moisés al pueblo donde se

 

Moisés al pueblo donde se recuerdan las tentaciones que padeció el pueblo de Israel durante los cuarenta años del desierto y se le recrimina porque no supo ser fiel a Dios.

 

Mateo nos mostrará en distintas partes de su Evangelio las tentaciones que tuvo que padecer Jesús: de muchas maneras se trató de hacerlo apartar del camino que le había señalado el Padre (Mt 16,1; 16,23; 19,3; 22, 18; 22,35; 27,39-44), pero El permaneció siempre fiel. Ahora, al comenzar el Evangelio, relata todas estas tentaciones en un resumen en el que queda de manifiesto el contraste entre la actitud del pueblo y la actitud de Jesús ante la tentación. Cada vez que el pueblo fue puesto a prueba (por el hambre en el desierto, por la sed o por la idolatría de los otros pueblos) siempre cayó vencido. Jesús, en cambio, se colocó en nuestra misma situación y salió vencedor. Para que lo comprendamos bien, San Mateo describirá a Jesús como padeciendo las mismas tentaciones del pueblo, y en cada caso respondiendo con la frase del Deuteronomio donde se expresa la voluntad de Dios.” (Luis Rivas, Qué es un evangelio, Ed. Claretiana)

 

El desierto como lugar de refugio de los que padecen persecución : Ex 2,15; 1 Re 19,3-8

Los fieles judíos bajo la persecución de Antíoco: 29 Entonces muchos judíos, amantes de la justicia y el derecho, se retiraron al desierto para establecerse allí 30 con sus mujeres, sus hijos y sus ganados, porque la desgracia se había desencadenado sobre ellos. (1 Mac 2,29-30)

 

La mujer-comunidad, en el combate escatológico, va al desierto:

La Mujer tuvo un hijo varón que debía regir a todas las naciones con un cetro de hierro. Pero el hijo fue elevado hasta Dios y hasta su trono, y la Mujer huyó al desierto, donde Dios le había preparado un refugio para que allí fuera alimentada durante mil doscientos sesenta días. (Ap 12,5-6)

Pero la Mujer recibió las dos alas de la gran águila para volar hasta su refugio en el desierto, donde debía ser alimentada durante tres años y medio, lejos de la Serpiente. (Ap 12,14)

 

Tres términos se repiten en estos versículos:

* El desierto es un refugio. El lugar solitario se presenta como espacio no alcanzado por el mal. En ese sitio inhóspito la comunidad resiste los embates.

* El desierto es lugar para ser alimentada. Dios hará evidente su providencia en ese lugar, como lo hizo antiguamente mientras su pueblo caminaba.

* El tiempo en el desierto es de mil doscientos sesenta días, o sea tres años y medio. Este fue el tiempo que duró la persecución de Antíoco IV Epífanes contra la fe judía. En el desierto transcurre el tiempo de la lucha, en el desierto combate la fe.

En la foto: un monasterio ortodoxo actual en el desierto de Judá.

Las tentaciones de Jesús en el desierto: Mt 4,1-11; Mc 1,12-13; Lc 4,1-13

Ciclo A, ,  primer domingo de cuaresma, se leerán las tentaciones en el evangelio según San Mateo.

 

Evangelio según San Mateo  – Cap 4,1-11 –
Las tentaciones de Jesús en el desierto

PROPUESTA DE LECTIO DIVINA

Preparada por alumnas del Curso de profundización turno tarde: Cristina, Olga, Marta y Marta.

Ejercicio de silenciamiento:
Leer el Texto con detenimiento, dos o tres veces.
Primeras impresiones.
Actores – Palabras que se repiten –Lugar donde se desarrolla la acción.
JESUS –DEMONIO –ANGELES
Si tu eres el Hijo de Dios…
También está escrito….
Desierto
Ciudad Santa y lugar más alto del templo (probablemente se trata de la cornisa de uno de los grandes pórticos por donde se accedía a la explanada del templo)
Montaña muy alta y desde allí le hizo ver todos los reinos del mundo con todo su esplendor.
Buscamos en el Libro del Deuteronomio, la protección Divina en el desierto.
Dt 8,3. Te afligió y te hizo sentir hambre, pero te dio de comer el maná, ese alimento que ni tu ni tus padres conocían, para enseñarte que el hombre no vive solamente de pan, sino de todo lo que sale de la boca del Señor.
Salmo 91,11-12.
Porque te encomendó a sus ángeles para que te cuiden, en todos tus caminos. Ellos te llevarán en sus manos para que no tropieces contra ninguna piedra.
Dt 6,16. No provoquen al Señor, su Dios, como lo hicieron en Masá.
Dt 6,13. Teme al Señor, tu Dios, sírvelo y jura por su nombre.
Desierto: en la Biblia, es con frecuencia lugar de prueba y a veces se lo imaginaba poblado de animales salvajes. El desierto es la peregrinación del pueblo de Dios, en busca del rostro del Señor.
Después del Bautismo en el Jordán, Jesús es tentado por el espíritu del mal que intenta apartarlo del verdadero camino mesiánico. Así el revive (en los 40 días y 40 noches) las pruebas que había experimentado Israel en el desierto, durante cuarenta años, de su marcha hacia la tierra prometida. Al vencer la tentación, Cristo asume el destino del pueblo de Dios y manifiesta una vez más su absoluta fidelidad al Padre.
Por su aridez, inmensidad, falta de recursos, hacen del desierto un lugar apropiado para dejar lo superficial y encontrarse con uno mismo y con Dios. Es un lugar de despojo del Yo, es desnudarnos ante el misterio de Dios. Se descubre que orar es ser Yo ante El.
La tentación es una experiencia universal. Quién no fue y/o es tentado ʔ. Tentación de pereza, aburrimiento, rencor, orgullo, envidia, idolatría, comodidad, desesperanza…
Cómo lo vemos a Jesús frente a la tentación . Sereno, en paz, dispuesto a salvar el mundo por el camino del amor,  la humildad y la pobreza, con total fidelidad al Padre.
Oramos con el Salmo 91
–vers. 10: No te alcanzará ningún mal, ninguna plaga se acercará a tu carpa,
– vers 11 porque él te encomendó a sus ángeles para que te cuiden en todos tus caminos,
– vers.12 ellos te llevarán en sus manos para que no tropieces contra ninguna piedra,
– vers. 13 caminarás sobre leones y víboras, pisotearás cachorros de león y serpientes.

 

5 comentarios to “Desierto”

  1. Martin Henin Says:

    Muchas gracias por compartir este material pero además con tanta claridad y sencillez de un tema de tantas aristas como el Desierto.

  2. Chichita Says:

    Excelente descripción del desierto. Gracias a estas clases se aprende a comprender un ambiente lejano y con practicas culturales tan diferentes a las nuestras. Por momento el antiguo Testamento se torna difícil para la comprensión. Muchas gracias Profesora…

  3. Chichita Says:

    Que significa Says?, No es mi apellido…

    • palabrasconmiel Says:

      Chichita, lo que pasa es que el sistema está en inglés, entonces pone “Chichita says…” lo cual significa “Chichita dice…”.
      Un beso
      Gloria

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