Aguila

DESTELLOS COTIDIANOS, miércoles 14 de enero de 2015

EL AGUILA

Águila es el nombre dado a las mayores aves depredadoras. Las diversas especies y subespecies de águilas pueden encontrarse en casi cualquier parte del mundo excepto en la Antártida. Son miembros de las aves de presa, del orden Falconiformes. Las águilas se caracterizan principalmente por su gran tamaño, constitución robusta, cabeza y pico pesados.

Como todas las aves de presa, las águilas poseen un pico grande, poderoso y puntiagudo para desprender la carne de su presa. Cuentan también con tarsos y garras poderosas. Llama también la atención la fuerza de las águilas, que les posibilita alzar en vuelo a presas mucho más pesadas que ellas. Además poseen una vista extremadamente aguda que les permite visualizar potenciales presas a distancia.

Al igual que en la mayoría de las aves de presa, las hembras son mayores que los machos, pudiendo llegar al metro de longitud desde el pico a la cola y los 2,3 metros de envergadura alar, y un peso de entre 4 y 6,75 kg, mientras que el macho, de un tamaño menor, alcanza entre 1,8 y 2 metros de envergadura alar y un peso de entre 2,9 y 4,5 kg.

Especies en Argentina: águila crestuda negra y águila mora.

Mito de la fundación de Tenochtitlán
El águila es el símbolo nacional de México, por lo que se la representa en el escudo y la bandera de dicho país, de acuerdo a la leyenda del imperio azteca: el lugar en donde encontraran a un águila real sobre un nopal y devorando a una serpiente, se construiría la capital del Imperio Azteca: Tenochtitlán.

SIMBOLISMO DEL AGUILA EN DIVERSAS CIVILIZACIONES (Diccionario de símbolos, Rosa Gómez Aquino, Ed. Pluma y Papel)

En su sentido más amplio y debido a su potencia y a su magnificencia, simboliza la realeza, la fuerza, la victoria, el orgullo, la autoridad, el poder y la majestad real. También se la ha asociado, en tanto atributo, a dioses celestiales, y, en otro orden de cosas, al principio espiritual que tiene el poder de remontarse hacia las alturas, a la inspiración y al elemento aéreo.
Las águilas de dos cabezas son atributo de los dioses gemelos y aluden a la dualidad del poder y a la omnipotencia.
Debido a su carácter solar, es símbolo del astro rey y se la considera en permanente conflicto con los poderes oscuros e infernales que representan el mal. Esto se hace patente cuando en alguna imagen aparecen juntas el águila  y la serpiente, y muy en particular cuando la primera apresa con sus garras a la segunda, lo cual es una alegoría de la lucha entre el bien  y el mal.

Para los sioux, el águila representa la esencia misma de la vida y los pieles rojas la consideran una expresión del Pájaro de Trueno, ser mítico que alude al espíritu universal. Entre los antiguos griegos y romanos, era portadora del rayo de Zeus/Júpiter y para este último pueblo en particular, era símbolo del poder del emperador. Es por ello que la imagen del águila romana aparecía en las monedas y en los estandartes.
Siguiendo esa práctica, también llevaban un águila los estandartes de Napoleón.

En el hinduismo la figura del águila aparece en Garuda, inmenso pájaro mitológico capaz de las mayores hazañas y de precipitarse contra las más temibles y malignas serpientes.

Los aztecas veían en el águila una alegoría del sol naciente, del poder celestial.

Leyendas sobre el águila:
* Es capaz de remontarse hasta el sol y mirarlo directamente. La tradición cristiana atribuye esta imagen al evangelista San Juan, que en el prólogo de su obra se remonta hasta el origen divino del Logos.
* Su plumaje se renueva volando hasta el sol y luego sumergiéndose en el mar. Esto dio lugar a que en la Biblia se use su imagen para hablar de aquellos que confían en Dios y renuevan sus fuerzas:

Bendice al Señor, alma mía,
que todo mi ser bendiga a su santo Nombre;
bendice al Señor, alma mía,
y nunca olvides sus beneficios.
Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus dolencias;
rescata tu vida del sepulcro,
te corona de amor y de ternura;
él colma tu vida de bienes,
y tu juventud se renueva como el águila. (Salmo 103)

El Señor es un Dios eterno,
él crea los confines de la tierra;
no se fatiga ni se agota,
su inteligencia es inescrutable.
Él fortalece al que está fatigado
y acrecienta la fuerza del que no tiene vigor.
Los jóvenes se fatigan y se agotan,
los muchachos tropiezan y caen.
Pero los que esperan en el Señor
renuevan sus fuerzas,
despliegan alas como las águilas;
corren y no se agotan,
avanzan y no se fatigan. (Is 40,28-31)

Descripción del águila en la Biblia

El águila se eleva a alturas inaccesibles

¿Es por tu inteligencia que se cubre de plumas el halcón y despliega sus alas hacia el sur?
¿Por una orden tuya levanta vuelo el águila y pone su nido en las alturas?
La roca es su morada de día y de noche, la peña escarpada es su fortaleza.
Desde allí está al acecho de su presa y sus ojos miran a lo lejos.
Sus pichones se hartan de sangre; donde hay cadáveres, allí está ella. (Job 39,26-30)

Te engañó tu suficiencia,
la soberbia de tu corazón,
a ti, que habitas en las hendiduras de la roca,
que ocupas la altura de una colina.
Aunque eleves tu nido como el águila,
de allí te precipitaré
–oráculo del Señor–. (Jer 49,16)

La soberbia de tu corazón te engañó,
a ti, que habitas en las hendiduras de la roca,
que pones tu morada en las alturas,
y dices en tu corazón:
“¿Quién me precipitará por tierra?”.
Aunque te encumbres como el águila,
aunque coloques tu nido entre las estrellas,
de allí te precipitaré –oráculo del Señor–. (Abdías 3-4)

El águila se mueve velozmente y así cae sobre su presa

El Señor alzará contra ti a una nación lejana, que avanzará desde los extremos de la tierra con la velocidad del águila. (Dt 28,49)

¡Saúl y Jonatán, amigos tan queridos,
inseparables en la vida y en la muerte!
Eran más veloces que águilas,
más fuertes que leones. (2 Sam 1,23)

Mis días pasan más rápido que un corredor, huyen sin ver la felicidad.
Se deslizan como barcas de junco, como un águila que se lanza sobre su presa. (Job 9,25-26)

Las naciones enemigas, que llegan velozmente y caen sobre el país, son comparadas a un águila que cae sobre su presa.
El profeta Ezequiel describe cómo se disputan Judá entre Babilonia y Egipto. A estos dos grandes reinos los simboliza con la figura del águila:

1 La palabra del Señor me llegó en estos términos: 2 Hijo de hombre, plantea un enigma y narra una parábola a la casa de Israel. 3 Tú dirás: Así habla el Señor:
El águila grande,
de grandes alas y largas plumas,
de espeso plumaje, lleno de colorido,
llegó hasta el Líbano
y tomó la copa de un cedro.
4 Arrancó la más alta de sus ramas
y la llevó a un país de comerciantes,
la puso en una ciudad de mercaderes.
5 Tomó además una semilla del país
y la sembró en un campo de cultivo:
la plantó como un sauce
junto a abundantes aguas.
6 Ella brotó y se convirtió en una vid,
exuberante, de tamaño pequeño,
que volvía sus ramas hacia el águila
y tenía sus raíces debajo de ella.
Así se convirtió en una vid,
produjo ramas y dio sarmientos.
7 Pero había otra águila grande,
de grandes alas y abundante plumaje,
y esa vid le tendió ansiosamente sus raícesy dirigió sus ramas hacia ella,
para que la regara mejor que el terreno donde había sido plantada.
8 Ella estaba plantada en un campo fértil, junto a abundantes aguas,
para dar sarmientos y producir frutos, para convertirse en una espléndida vid. (Ez 17)

40 Porque así habla el Señor:
¡Miren! Él planea como un águila,
extiende sus alas hacia Moab.
41 Las ciudades son tomadas,
conquistadas las plazas fuertes. (Jer 48,39-40)

21 Por el estruendo de su caída tiembla la tierra,
y el eco resuena hasta el Mar Rojo.
22 ¡Miren! Él sube, planea como el águila,
despliega sus alas sobre Bosrá;… (Jer 49,20-21)

¡Lleva a tu boca la trompeta! Como un águila,
se abate la desgracia sobre la casa del Señor,
porque ellos han transgredido mi alianza
y se han rebelado contra mi Ley. (Os 8,1)

6 Sí, yo voy a suscitar a los caldeos,
ese pueblo salvaje e impetuoso,
que recorre las extensiones de la tierra,
para usurpar moradas ajenas.
7 ¡Es aterrador y temible:
en él solo se funda
su derecho y preeminencia!
8 Sus caballos son más ágiles que leopardos,
más rapaces que lobos nocturnos;
sus jinetes galopan,
sus jinetes vienen de lejos,
vuelan como el águila que se lanza sobre su presa.
9 ¡Todos llegan para la violencia
con el rostro tendido hacia adelante,
y amontonan cautivos como arena! (Habacuc 1,6-9)

Las águilas y el mundo celestial

Si en otras religiones el águila podía llegar a ser un dios o un ser semidivino, en la Biblia encontramos al águila como una de las criaturas creadas por Dios y puesta a su servicio. Se la ubica como un ser cercano a la divinidad, por su capacidad de elevarse a grandes alturas. Es por eso que en la literatura apocalíptica, la figura del águila es una de las que rodean el trono de Dios.

4 Yo miré, y vi un viento huracanado que venía del norte, y una gran nube con un fuego fulgurante y un resplandor en torno de ella; y de adentro, de en medio del fuego, salía una claridad como de electro. 5 En medio del fuego, vi la figura de cuatro seres vivientes, que por su aspecto parecían hombres. 6 Cada uno tenía cuatro rostros y cuatro alas. 7 Sus piernas eran rectas; sus pies, como pezuñas de ternero, y resplandecían con el fulgor del bronce bruñido. 8 Por debajo de sus alas, aparecían unas manos de hombre, sobre los cuatro costados; los cuatro seres tenían rostros y alas. 9 Sus alas se tocaban una a la otra, y ellos no se volvían cuando avanzaban: cada uno iba derecho hacia adelante. 10 En cuanto a la forma de sus rostros, los cuatro tenían un rostro de hombre, un rostro de león a la derecha, un rostro de toro a la izquierda, y un rostro de águila. 11 Sus alas estaban extendidas hacia lo alto: cada uno tenía dos alas que se tocaban entre sí y otras dos que les cubrían el cuerpo. 12 Ellos avanzaban de frente: iban adonde los impulsaba el espíritu, y no se volvían al avanzar. 13 Entre los seres vivientes había un fuego como de brasas incandescentes, como de antorchas, que se agitaba en medio de ellos; el fuego resplandecía, y de él salían rayos. 14 Los seres vivientes iban y venían, y parecían relámpagos. (Ez 1,4-10)

Los animales alados recuerdan a los “karibu” asirios (querubines) cuyas estatuas guardaban los palacios de Babilonia. Pero estos siervos de los dioses paganos son aquí enganchados al carro de Yavé. El sentido general de la visión habla de la “movilidad” espiritual de Yavé, que no está vinculado al templo de Jerusalén, sino que puede seguir a sus fieles incluso en el destierro.

El Apocalipsis retoma esta imagen, pero con un cambio. No son cuatro seres, cada uno de ellos con cuatro imágenes, sino cada uno de los cuatro seres lleva una de estas imágenes:

6 Frente al trono, se extendía como un mar transparente semejante al cristal. En medio del trono y alrededor de él, había cuatro Seres Vivientes, llenos de ojos por delante y por detrás. 7 El primer Ser Viviente era semejante a un león; el segundo, a un toro; el tercero tenía rostro humano; y el cuarto era semejante a un águila en pleno vuelo. 8 Cada uno de los cuatro Seres Vivientes tenía seis alas y estaba lleno de ojos por dentro y por fuera. Y repetían sin cesar, día y noche:
«Santo, santo, santo es el Señor Dios,
el Todopoderoso,
el que era, el que es y el que viene». (Ap 4,6-8)

Sobre la identificación de los cuatro seres con los cuatro evangelistas, ver el artículo NUMERO CUATRO (click aquí).

DIOS NOS LLEVA A LAS ALTURAS

El episodio del Exodo es descripto como un vuelo sobre alas de águila: Dios nos eleva sacándonos velozmente del peligro. La primera vez que se menciona esta metáfora, es en el contexto de la Alianza del Sinaí. “Llevar sobre alas de águila” es la gran obra que Dios ha hecho por su pueblo, y se convierte en el fundamento histórico de esa Alianza:

3 Moisés subió a encontrarse con Dios. El Señor lo llamó desde la montaña y le dijo: “Habla en estos términos a la casa de Jacob y anuncia este mensaje a los israelitas:
4 ‘Ustedes han visto cómo traté a Egipto,
y cómo los conduje sobre alas de águila
y los traje hasta mí.
5 Ahora, si escuchan mi voz y observan mi alianza,
serán mi propiedad exclusiva entre todos los pueblos,
porque toda la tierra me pertenece.
6 Ustedes serán para mí un reino de sacerdotes
y una nación que me está consagrada’.
Estas son las palabras que transmitirás a los israelitas”.
7 Moisés fue a convocar a los ancianos de Israel y les expuso todas estas palabras, como el Señor se lo había ordenado. 8 El pueblo respondió unánimemente: “Estamos decididos a poner en práctica todo lo que ha dicho el Señor”. Y Moisés comunicó al Señor la respuesta del pueblo. (Ex 19,3-8)

Así lo recuerda Moisés al final del largo camino por el desierto, poco antes de morir, con este cántico:

1 “Escucha, cielo, y hablaré, oiga la tierra las palabras de mi boca.
2 Que mi enseñanza descienda como lluvia
y mi palabra caiga como rocío,
como aguacero sobre la hierba,
como chaparrones sobre el pasto.
3 Yo voy a proclamar el nombre del Señor:
¡den gloria a nuestro Dios!
4 Él es la Roca: su obra es perfecta,
todos sus caminos son justos;
es un Dios fiel y sin falsedad,
justiciero y recto.
5 Pero se comportaron mal con él
los que ya no son sus hijos, a causa de su depravación,
esa generación tortuosa y perversa.
6 ¿Así le pagas al Señor,
pueblo necio e insensato?
¿Acaso él no es tu padre y tu creador,
el que te hizo y te afianzó?
7 Acuérdate de los días lejanos,
considera las épocas pasadas;
pregúntale a tu padre, y él te informará,
a los ancianos, y ellos te lo dirán:
8 Cuando el Altísimo dio una herencia a cada nación,
cuando distribuyó a los hombres,
él fijó las fronteras de los pueblos
según el número de los hijos de Dios.
9 Pero la parte del Señor es su pueblo,
la porción de su herencia es Jacob.
10 Lo encontró en una tierra desierta,
en la soledad rugiente de la estepa:
lo rodeó y lo cuidó,
lo protegió como a la pupila de sus ojos.
11 Como el águila que impulsa a su nidada,
revoloteando sobre sus pichones,
así extendió sus alas, lo tomó
y lo llevó sobre sus plumas.
12 El Señor solo lo condujo,
no había a su lado ningún dios extranjero.
13 Lo puso encima de las alturas del país,
para que comiera los frutos de los campos;
lo alimentó con miel de los peñascos,
con aceite de la roca dura;
14 con cuajada de vaca y leche de oveja,
con la gordura de corderos y carneros;
con toros de Basán y con cabritos,
y con la mejor harina de trigo;
y le dio como bebida,
la sangre espumante de la uva. (Deut 32)

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5 comentarios sobre “Aguila

  1. Querida Gloria: Infinitas Gracias !!! El Aguila es uno de los símbolos que me interesaba conocer, y como siempre, sos tan generosa en tus explicaciones que me colmaron de gozo !!!
    Que el Señor te devuelva centuplicádamente todo el bien que vos hacés brindando toda la riqueza de tu sabiduría. Un cordial saludo.
    Norma de Témperley.

  2. Una circunstancia muy penosa de la vida me trae la imagen del AGUILA en boca de una hna. que me sugiere que asi debo hacer transformarme en ella y tus escritos no solo me instruyeron y me aclararon sino que me dan fuerza y animo para levantarme y girar mis pensamientos a la PALABRA que me dan el impulso hacer lo que deba hacer segun lo que DIOS habla a su pueblo…GRACIAS DOY A DIOS POR CRUZARTE EN MI CAMINO Y QUE SEAS INSTRUMENTO VALIOSO Y VERDADERO DE SU MISION DIVINA……”GRACIAS” QUE DIOS TE SIGA BENDICIENDO TODOS LOS DIAS DE TU VIDA CON SU AMOR Y SU LUZ.-

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